domingo

Capítulo 2: Sin Florencia

Una ambulancia se llevó a Florencia. Los chicos y yo nos quedamos en el Barrio, impresionados por verla así, al borde de la muerte. Teníamos tristeza, miedo y mucha bronca. Y cuando hay bronca la primera reacción es buscar cualquier culpable y desahogarse con él. Eso hacía Ezequiel mientras caminaba en círculos. Me gritaba que yo era el responsable de lo que había pasado.

-Si te hubieras negado, si no la hubieras dejado subir… ¡Todo por querer hacerte el héroe!

Lombriz, como siempre, se portó como el mejor amigo de la historia y me defendía diciendo que en todo caso la culpa era de todos. Damián estaba de acuerdo con Ezequiel pero al menos no estaba tan loco. Igual, me dijo la frase más hiriente de todas:

-Mirá si se muere… no vas a poder pedirle disculpas

Alexis no decía nada. Estaba pensativo mirando la nada. Me pregunto si en ese momento ya estaría planeando lo que algunos días después llevaría a cabo…

Yo no tenía fuerzas ni para responder las acusaciones de mis amigos. El verano no podía haber empezado peor. Yo quería emociones fuertes pero no esto. Esto no era una aventura. Era demasiado real, demasiado cercano a la muerte. Me acordaba de los ojos de Florencia poniéndose en blanco y me daban ganas de llorar.

Mi papá se había ido al hospital acompañando al padre de Flor y yo estaba esperando ansioso que volviera y me diera las novedades. Cuando al fin volvió, su mirada me anticipó que las cosas no habían mejorado.

-Está estable pero en coma. No saben si va a despertar, y si lo hace, probablemente no vuelva a caminar

Esa noche estaba muerto de cansancio pero no me podía dormir. Las imágenes de todo lo vivido me daban vueltas en la cabeza. Pero lo que sonaba con más fuerza eran las palabras de Florencia, esa extraña frase que me dijo entre susurros antes de desmayarse.

-Encontrá los Planos Maestros

¿Qué sería eso? ¿Por qué me habría dicho semejante cosa? ¿Quizás solo era producto del golpe y estaba delirando? Me puse a pensar detenidamente en esa misteriosa frase. “Los Planos Maestros”. Nunca en mi vida había escuchado nada sobre esos “planos”. Entonces, un destello, una revelación poderosa vino a mi mente y me acordé del barrilete. Todavía estaba en el árbol. ¿Podría tener algo que ver? Recordé la insistencia de Florencia en ir a buscarlo. Me puse terriblemente ansioso. Quería que la noche pasara rápidamente para ir a primera hora hacia el árbol. La aventura más impresionante, extraña y peligrosa que jamás había vivido estaba apenas comenzando.

1 comentario:

Velkar dijo...

Magnífico arranque. Repleto de tensión y misterio. Me gusta.