miércoles

Capítulo 5: Misión suicida

Después de una semana extraña, que comenzó con la noticia de la desaparición de una chica en circunstancias parecidas a las de mi papá y luego siguió con unas confusas llamadas telefónicas que recibí (pronto comentaré mejor esto último) vuelvo a postear un nuevo capítulo del diario de mi padre. ¡Muchas gracias a todos los que se suman día a día a este misterio!

Lo teníamos muy en claro. Había que dividirse en dos grupos y salir en busca de la Banda del Cazador y del Errante. Según el Mensajero, uno de los dos tenía los Planos Maestros. Sabíamos dónde se encontraba la Base del Cazador. Todo el mundo lo sabía ya que era una de las bandas más poderosas del Barrio y, de hecho, estaban dispuestos a arrebatarle el liderazgo a la banda más temible de todas: la Banda del Jefe. Definitivamente iba a ser terriblemente peligroso infiltrarse en su Base. Es más, prácticamente era imposible, pero el Mensajero nos había entregado un mapa que iba a facilitarnos mucho las cosas. En él, aparecía totalmente detallada la ubicación de la Base, los puntos de acceso, etc. Tampoco era la gran cosa ya que, lo más importante, es decir, el interior de la Base no figuraba. Pero figuraba algo clave: un punto débil.

La Base del Cazador se encontraba en el patio de una casa (al igual que la Base del Jefe). Estaba rodeada de árboles y continuamente había guardias custodiándola, eso sin contar que en su interior estaba lleno de chicos armados, ya que la banda era muy numerosa.
Pero eso no era todo, la Banda del Cazador se encontraba en la zona de Las Colinas (la parte alta del Barrio), lo cual significaba que todas las bandas de allí le respondían. Había que estar loco o ser un suicida para aventurarse por esos lados con intenciones de infiltrarse, pero, como ya dije, el mapa del Mensajero nos mostraba que tanta seguridad tenía un punto débil. Había una manera de llegar a las puertas mismas de la Base sin ser descubierto. El mapa indicaba claramente una especie de camino que se iniciaba en el jardín de una casa que estaba a media cuadra de la Base, por la misma vereda. Ese camino se extendía a lo largo de todas las otras casas. Estaba lleno de árboles y plantas varias, atravesaba rejas, tapias y jardines para finalmente llegar a un pasillo que estaba conectado directamente con la Base del Cazador. Según el Mensajero, nadie más que él y los miembros de su Banda conocían esa valiosa información. Siguiendo ese camino llegaríamos sin problemas a la Base. Luego habría que infiltrarse, lo cual era lo más difícil de todo, pero haciéndolo veloz y furtivamente había muchas posibilidades de tener éxito. La Base del Cazador tenía en su interior una especie de cabaña que los chicos habían construido. Si ellos tenían los Planos Maestros, seguramente estaban ahí.


La otra cuestión era encontrar al Errante ¿Y quién era el Errante? Yo no tenía ni idea. Había escuchado hablar de él pero nada más. Mis amigos estaban igual con la excepción de Ezequiel. Él conocía el mito del Errante. Al parecer se trataba de un chico del Barrio que no pertenecía a ninguna banda y que, de hecho, tampoco se sabía a ciencia cierta en qué zona vivía. Los rumores indicaban que deambulaba por las calles del Barrio (de ahí su nombre) y que podía estar en cualquier lado a cualquier hora. Es más, algunos señalaban que tenía la facultad de estar en varios lugares al mismo tiempo. Eso nos causó algo de gracia pero, de todas maneras, la información de Ezequiel era bastante interesante sólo que no nos alcanzaba para encontrarlo. Ezequiel creía recordar que alguien había dicho que el Errante solía pasar mucho tiempo en el Desierto (una especie de gran baldío en el límite del Barrio). Decidimos que empezaríamos a buscarlo por ahí.


Ahora solo faltaba formar los dos grupos. Eso me correspondía a mí por ser el líder pero Damián se me adelantó como el asqueroso oportunista que era y dijo:


-Vos, Ezequiel y yo vamos a la Base del Cazador. Lombriz y Alexis van al Desierto.


Lo dijo con tanta seguridad, con tanta autoestima y autoridad que yo no pude decir nada. Me quedé mirándolo como el perfecto boludo que era y terminé diciendo que “bueno”. Lombriz me miró desorientado. Él y yo formábamos un equipo, éramos muy amigos y confiábamos plenamente uno en el otro. Lombriz siempre estaba ahí para apoyarme e incluso defenderme con su fuerza. Era lo que se dice un “grandote bueno”, pero también muy inteligente y sin embargo ahora no podíamos estar en el mismo grupo culpa de mi indecisión.

Pulimos algunos detalles y partimos. La gran misión había comenzado. Alexis y Lombriz se encaminaron rumbo al Desierto a buscar al Errante y yo me uní a Damián y Ezequiel en busca de la Base de la Banda del Cazador.


Debí imaginarlo, incluso sospeché y no estuve para nada tranquilo en todo el viaje. Sabía que algo iba a pasar, podía oler el peligro y éste no venía precisamente del Cazador ni de sus guerreros. Tenía la traición a mi alrededor y no fui capaz de anticiparme.
Cruzamos el camino secreto que el mapa indicaba y cuando llegamos junto a la pared que nos separaba de la Base, Damián se asomó y dijo que no había casi nadie dentro y que podía infiltrarme. No había pensado en ser yo el que se iba a meter pero supuse que era obvio por ser el líder. Las dudas me invadieron. Había algo demasiado extraño en el aire. Damián y Ezequiel intercambiaban miradas todo el tiempo. De pronto, Ezequiel dijo que iba a salir a la calle “para ver si no había nadie cerca”. Se fue y yo me quedé con Damián que me miraba con una especie de sonrisa burlona casi imperceptible.


-Bueno, Julio ¿Te vas a meter o no? Seguís siendo el líder…- me dijo


Le iba a responder no se qué y sentí un fuerte golpe en la cara. El infeliz me acababa de pegar con su palo. Caí al suelo mientras un terrible dolor mezclado con ardor me invadía y alcancé a escuchar la voz del traidor que gritaba “¡Atención, Banda del Cazador, tengo a un intruso!”

5 comentarios:

Ozric dijo...

IMPRESIONANTE el final. Seguí posteando que cada vez se pone mejor! Ah y por favor conta que fueron esas llamadas confusas que recibiste

Dr. Delirio dijo...

Una historia muy interesante! Me encantó el final de este capítulo.
Cambiando de tema me cuesta creer que todo esto tenga algo que ver con la desaparición de tu viejo. Creo que un día se sentó a escribir un cuento y nada más.
De todos modos, ¡que buen cuento escribió!.
Espero por los siguientes capítulos.
Un abrazo.

Julieta dijo...

Ozric: gracias por pasar, no he tenido tiempo de actualizar porque en esta época la facultad se pone demasiado pesada pero en estos días me libero! Saludos

Dr. Delirio: Yo pensé lo mismo que vos hasta que me fui encontrando con ciertos elementos "inquietantes". Todavía no llegué a esa parte pero en breve lo iré posteando. Un abrazo para vos también!

Ganzo Borelli dijo...

El público pide un nuevo capitulo!!!! quiero ver como sigue la historia esta, y qué serán esos detalles inquietantes.

Velkar dijo...

Jajaja, qué buen giro en la historia. Tu padre era un crack, de eso no hay duda, jaja.