<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882</id><updated>2011-12-29T20:43:20.372-08:00</updated><title type='text'>Los Secretos del Barrio</title><subtitle type='html'>Mi nombre es Julieta. Mi papá desapareció cuando yo tenía 5 años. Nunca se encontró una sola pista. Decidí investigar por mi cuenta y encontré un viejo cuaderno donde él escribió su diario cuando tenía 12 años. Estoy segura que en esos extraños sucesos que describe está la clave de porqué desapareció.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>25</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-742426651056498546</id><published>2011-10-22T12:56:00.000-07:00</published><updated>2011-10-22T13:05:51.953-07:00</updated><title type='text'>La Última Búsqueda - Parte 2</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-UKWfxm7ftQM/TqMhwsXgufI/AAAAAAAAAH0/LrF1LNK9kvA/s1600/Mujer_caminando_de_noche.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-UKWfxm7ftQM/TqMhwsXgufI/AAAAAAAAAH0/LrF1LNK9kvA/s400/Mujer_caminando_de_noche.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5666409876589427186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Estuve algunos minutos de pie, prácticamente paralizada, sobre el pasto de la vereda.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;A un metro de mi estaba la mano. Estaba cerrada. &lt;b&gt;Acababa de sacar el esqueleto de un puño cerrado y aún no salía de mi asombro&lt;/b&gt;. No sabía qué hacer. Jamás me había tocado presenciar algo así. Bueno, tal vez cuando tenía 15 años y vi ese accidente de tránsito pero esto era mucho más &lt;b&gt;increíble y macabro&lt;/b&gt;. Esa mano sugería que se había cometido un &lt;b&gt;crimen&lt;/b&gt;. Posiblemente un asesinato. Quién sabe cuánto tiempo llevaría escondida en ese tronco. O tal vez no. Tal vez solo llevaba ahí un par de días, depositada por el Narrador y el Dibujante con la única intención de que fuera yo quien la encontrara. Se me ocurrió que quizás podrían estar riéndose por la escabrosa broma que me estaban haciendo. Incluso podrían estar observándome justo en ese momento, tal vez desde una ventana, o tal vez desde lo alto de algún techo. Miré en todas direcciones. El Barrio seguía&lt;b&gt; &lt;/b&gt;hermosa y perturbadoramente vacío. Me senté sobre el tronco. La cabeza me daba cada vez más vueltas. ¿Qué debía hacer? ¿Era el momento de pedir ayuda? ¿Ir con la policía? ¿Abandonar todo y huir antes de que fuera demasiado tarde? No. Solamente tenía una respuesta: &lt;b&gt;seguir adelante&lt;/b&gt;. Volví a mirar la mano. Enseguida noté que &lt;b&gt;parecía estar sosteniendo algo&lt;/b&gt;. Mi entusiasmo volvió con fuerza ante ese descubrimiento. Con una confusa mezcla de temor y valor levanté la mano del suelo y comprobé que sí, aquel puño cerrado &lt;b&gt;tenía algo entre sus dedos.&lt;/b&gt; Parecía estar hecho de madera. Quise abrir el puño pero era imposible. Parecía como si aún conservara algo de vida y estuviera esforzándose para impedir que me abriera paso entre sus dedos. Finalmente, comenzó a ceder y con una &lt;b&gt;repulsión &lt;/b&gt;que pocas veces he sentido fui dejando al descubierto lo que guardaba. &lt;b&gt;Era un pequeño cilindro de madera,&lt;/b&gt; gastado, como si tuviera varios años. Lo examiné mientras mis manos temblaban. No parecía tener mucho. Sin embargo, lo que el cilindro sí tenía, la gran pista que yo estaba esperando, era una inscripción tallada que decía &lt;b&gt;“Jefe”&lt;/b&gt;. Cuatro simples letras que significaban un universo entero. Creí que iba a enloquecer de intriga. ¿Acaso ese pequeño cilindro había pertenecido al mítico Jefe?  Es más ¿Esa mano había pertenecido al Jefe? No, no creo que hubiera sido posible, no era la mano de un niño… aunque tal vez si era la mano del Jefe pero de cuando éste se hizo adulto. &lt;i&gt;“Concentrate, Julieta”&lt;/i&gt; me dije a mí misma. Estaba dispersándome. Lo único que en ese momento importaba era saber a dónde ir, no de quien era el esqueleto de la mano. Pero ¿Qué podía significar la palabra “Jefe”? La respuesta vino casi con la misma pregunta.  &lt;b&gt;Debía significar que tenía que encontrar la Base del Jefe.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En el diario de mi padre nunca se mencionaba donde se encontraba la Base del Jefe. Es más, no mencionaba donde se encontraba nada. Jamás daba nombres de calles, por ejemplo. Esa &lt;b&gt;ambigüedad&lt;/b&gt;, que tanto me encantaba, me estaba complicando las cosas en ese momento. Encontrar la Base del Jefe se volvía una tarea imposible. Lo único que sabía era que quedaba en &lt;b&gt;el patio de una casa lleno de árboles y arbustos&lt;/b&gt;. Eso me servía más bien de poco. Volví a mirar el mapa del Dibujante. Había un dibujo que llamaba mi atención. A varias cuadras de mi posición &lt;b&gt;parecía encontrarse una casa con un gran patio&lt;/b&gt;. Consideré que no tenía nada que perder dirigiéndome hacia allá. De mi mochila saqué una bolsa y con cierto asco guardé la mano y el cilindro. Estaba atardeciendo y las sombras empezaban a ganar el Barrio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Caminar por el Barrio me fascinaba. Yo también había crecido en un barrio, pero en un barrio pegado al centro de la ciudad. Un barrio con calles asfaltadas, grandes edificios, avenidas con autos a toda hora, comercios por todos lados, ruidos y luces. Pero el Barrio, el Barrio de mi padre era muy diferente. Más allá de estar alejado del centro y de todo el movimiento urbano, era tal como mi padre lo describía en su cuaderno. Silencioso, lleno de verde, por momentos casi rural, sin gente ni autos en sus calles, cientos de patios y jardines, pájaros surcando el cielo. Un lugar misterioso, &lt;b&gt;de a ratos hermoso, de a ratos melancólico&lt;/b&gt;. El Barrio invitaba continuamente a la aventura, a la intriga, a recuperar la niñez perdida. Me di cuenta que la aventura que mi padre había vivido, la cual se extendía a través de una generación hasta llegar a mí, su hija, solo podía tener un escenario: el Barrio. Ningún otro podría ser tan perfecto. Yo siempre me había movido por &lt;b&gt;dos senderos&lt;/b&gt;. Me gustaban el ruido y el dinamismo de la ciudad. Los centros comerciales, los autos, la tecnología. La música fuerte, los bares. Sin embargo, desde chica también había sentido el llamado de lo básico, de lo natural. Me gustaba leer libros de aventuras, de lo que fuera. Caminar descalza sobre la hierba, recibir el agua de lluvia de una tormenta, contemplar el verde de los árboles, recibir el calor del sol en una siesta de verano.  Pero no fue hasta mis 19 años, cuando descubrí el diario de mi padre y me embarqué en esta aventura, que decidí escuchar ese llamado. Antes solo había escuchado el ruido.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Caminé varias cuadras. Por momentos me sentí observada. En un momento pude ver claramente como &lt;b&gt;una silueta me seguía a través de los techos&lt;/b&gt;, pero no me importaba. Si las cosas se ponían ásperas, en un bolsillo llevaba una navaja. Estaba decidida a seguir, casi cegada. Desde que todo esto había empezado había experimentado la sensación de que algunas cosas &lt;b&gt;estaban preparadas de antemano&lt;/b&gt;, el encuentro con el Narrador y el Dibujante, por ejemplo. Sin embargo, mi espíritu podía más y no me iba a rendir. A mi derecha y a lo lejos divisé la Torre. Por un instante creí que alguien me vigilaba desde una de sus ventanas. Me di cuenta que me estaba poniendo &lt;b&gt;paranoica&lt;/b&gt;. Seguí caminando. Pasé frente a una escuela. Parecía abandonada. A varias cuadras vi como el terreno se elevaba haciendo que los árboles y las casas permanecieran suspendidas en lo alto. Sin duda eran Las Colinas. Caminé algunos metros más mientras mi entusiasmo le daba lugar al nerviosismo al ver como &lt;b&gt;el sol se ocultaba&lt;/b&gt; y las sombras se apoderaban cada vez más del Barrio. &lt;b&gt;Entonces llegué a donde creía que el mapa ubicaba esa casa con el gran patio&lt;/b&gt;. Tenía varios árboles tanto en el mismo patio como en sus veredas. Estaba segura que esa era la casa porque no había ninguna parecida en los alrededores. ¿Sería la Base del Jefe? La observé durante varios minutos. Un hombre pasó por la calle mirándome con desconfianza. Yo esperaba encontrar cualquier indicio a simple vista, no quería tener que entrar al patio, eso podía traerme problemas. &lt;b&gt;La casa tenía dos pisos&lt;/b&gt;. Había algo raro en ella y no lograba descifrarlo. Tenía algo que ver con su aspecto. Parecía un lugar cuidado, con su pasto bien cortado y su vereda limpia, pero a la vez, parecía una casa abandonada, con nadie viviendo en ella desde hacía años. Entonces me dejé llevar. Me encaminé hacia la entrada y toqué el timbre ¿Qué iba a decir si salía alguien? Ya se me ocurriría algo. Si todo estaba preparado de antemano seguramente me haría avanzar. Alguien o algo quería tenerme justo ahí, en pleno atardecer del Barrio, tocando el timbre de esa casa y yo no lo iba a decepcionar. Sin embargo, &lt;b&gt;nadie salió&lt;/b&gt;. Insistí, pero no obtuve respuesta. La luz del sol desaparecía cada vez más rápido y yo no quería irme hasta obtener la confirmación de que ahí había funcionado la mítica Base del Jefe. Pronto entendí que ese &lt;b&gt;no era el momento.&lt;/b&gt; Ya había hecho demasiado para ser el primer día de búsqueda. Era hora de volver a casa. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Lo que yo no sabía era que la respuesta llegaría dos días después, &lt;b&gt;en medio de una espectacular tormenta.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-742426651056498546?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/742426651056498546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=742426651056498546&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/742426651056498546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/742426651056498546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2011/10/la-ultima-busqueda-parte-2.html' title='La Última Búsqueda - Parte 2'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-UKWfxm7ftQM/TqMhwsXgufI/AAAAAAAAAH0/LrF1LNK9kvA/s72-c/Mujer_caminando_de_noche.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-646458337371387505</id><published>2011-09-13T11:07:00.000-07:00</published><updated>2011-09-13T11:56:44.617-07:00</updated><title type='text'>La Última Búsqueda - Parte 1</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-tPYPVbd514M/Tm-kDRjlNKI/AAAAAAAAAHs/8_nZfvJpD_E/s1600/arbol%2Bcaido.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-tPYPVbd514M/Tm-kDRjlNKI/AAAAAAAAAHs/8_nZfvJpD_E/s400/arbol%2Bcaido.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5651916433532466338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Recuerdo que esa noche estaba en mi habitación, eran las 3 de la mañana y no me podía dormir. Observaba detenidamente &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;la llave y el mapa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; que el Narrador y el Dibujante me habían entregado y lo único que quería era que el sol saliera de inmediato para embarcarme en la búsqueda, en la aventura. Tenía diferentes sensaciones, casi enfrentadas. Por un lado, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;experimentaba angustia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, un vértigo en el centro del estómago al recordar lo que me había dicho el Narrador: que mi padre estaba vivo y quería encontrarse conmigo. Si lograba resolver el enigma de la llave y el mapa &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;podría dar con él&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Sin embargo, la mayor parte del tiempo eso se me hacía algo lejano, remoto, improbable y desaparecía ante la otra gran sensación que me invadía: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;la sed de aventura&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Siempre había querido vivir aventuras. Desde mi infancia, y de forma inconsciente, se había apoderado de mi un espíritu casi varonil. Había sido criada por mujeres –mi mamá y mi abuela – no tenía hermanos, ni siquiera salía a jugar a la calle, pero el anhelo de querer vivir peligros y misterios siempre estuvo ahí, escondido en algún rincón oscuro de mi alma. Pero pasó la infancia, pasó la adolescencia y nada sucedió. Vinieron las responsabilidades adultas y justo en ese momento, cuando se supone que todas tus preocupaciones deben girar en torno al futuro, al trabajo y a los estudios, surgió lo del diario de mi padre. De pronto,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt; mi dormido espíritu aventurero despertó&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Entonces, a pesar de que mi padre se había ido por su cuenta, a pesar de estar rodeada de extraños, trampas y oscuridad, lo único que realmente me movilizó fue la oportunidad de vivir una demencial aventura y resolver de una vez por todas el misterio. En cierta manera me avergonzaba admitirlo. Me parecía algo infantil que lo único que me importara fuera la adrenalina que me producía esta experiencia pero tenía que ser honesta conmigo misma. Al final, decidí que tenía que dormir para recuperar fuerzas y al día siguiente dirigirme al Barrio para llegar al fondo de todo. En ese momento &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;ni siquiera podía sospechar el terrible suceso que me esperaba.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante los cuarenta minutos que duró el viaje en colectivo en dirección al Barrio me dediqué a estudiar el mapa/dibujo. Era &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;confuso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, incluso no parecía ser más que una pintura abstracta, pero creía haber encontrado una pista. Había varias &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;líneas de puntos que se cruzaban entre sí y todas convergían en un mismo lugar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Hacia allá tenía que ir. El problema era que en el mapa no aparecía el nombre de ninguna calle, ni ninguna numeración, ni ningún otro dato concreto. Lo único que podía llegar a servirme de guía eran ciertos elementos que parecían ser &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;casas, árboles y terrenos baldíos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Mediante una simple búsqueda en Internet yo había conseguido un mapa del Barrio pero comparándolo con el dibujo no parecían tener demasiadas coincidencias entre sí. Cientos de dudas empezaban a surgir cuando llegó el momento de bajar. El colectivo no se internaba en el Barrio, pasaba por una transitada ruta que lo bordeaba y seguía su curso por la ciudad. Descendí y empecé a caminar. Eran las 15 horas y hacía algo de calor. La quietud y el verde del Barrio, su nostálgica soledad, las largas calles, sus misteriosas diagonales, las cortinas cerradas en las ventanas, los árboles apropiándose del paisaje, los cantos de los pájaros y de los insectos, ese zumbido en el aire que no era más que el sonido del silencio invadiendo la siesta, todo eso me colocaba en un extraño &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;estado hipnótico&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; que, por un lado, me producía una gran melancolía pero, por el otro, me llenaba de valor para internarme en el corazón mismo del Barrio. Entonces caminé dispuesta a dejar que me mostrara lo que tuviera que mostrarme.  Una hermosa pesadilla estaba por empezar.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observando el dibujo y guiándome con el mapa que había conseguido en Internet, traté de localizar el lugar donde los puntos se unían. Según mis cálculos, debía ser&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt; casi en el centro del Barrio&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; pero en mi ansiosa búsqueda me fui metiendo a través de sus diagonales y terminé perdiéndome varias veces. Estaba a punto de exasperarme recorriendo aquel laberinto cuando noté que en el mapa, justo donde los puntos desembocaban, podía verse lo que parecía ser el dibujo de un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;árbol caído&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Recordaba haber visto uno sobre una vereda. Entonces volví sobre mis pasos y lo encontré rápidamente. Era un viejo tronco, creo que de un paraíso,  duro como piedra, ya sin rastros de vida en él. Me emocioné al verlo. Si realmente ese tronco era el mismo que aparecía en el dibujo, estaba pisando el lugar donde los puntos convergían. Con gran ansiedad  comencé a analizar la zona tratando de descubrir algo especial, algo fuera de lo normal que me indicara que estaba donde el Narrador y el Dibujante querían. Pero no parecía haber mucho. Toda la cuadra estaba invadida por varios árboles que la cubrían con sus ramas y hojas impidiendo que la luz del sol llegase. Las casas permanecían inmóviles y silenciosas, casi como deshabitadas, todas con pequeños jardines llenos de flores y arbustos. Al igual que en el resto del Barrio, la mayoría de las veredas no tenían mosaicos, solo tierra y pasto, lo que contribuía a resaltar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt; el aspecto casi silvestre de todo el lugar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. No encontraba nada pero, lejos de frustrarme, me llené de valor y decisión y me senté en el viejo tronco para seguir analizando los mapas. Entonces, una idea me vino a la mente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;Tal vez ese árbol caído no servía solo como señal sino que quizás era una pista en sí mismo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Mi corazón se estremeció ante aquella imagen y de inmediato me puse de pie. Comencé a mirar el tronco por todos lados buscando algo, cualquier cosa. A simple vista no había nada, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;entonces me tiré sobre el pasto y continué buscando en la parte de abajo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Ahí pude ver que el tronco tenía un&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt; gran hueco&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, aparentemente profundo ya que no podía distinguir su interior. Sin dudarlo y casi al borde de la desesperación, decidí meter mi mano, aún sabiendo que podía albergar arañas o quizás algo peor. Entonces &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt;toqué algo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, algo sólido, macizo, no muy grande, con formas extrañas pero bien definidas. Con la cabeza dándome mil vueltas por el nerviosismo me esforcé para agarrarlo y pronto lo tuve en mi mano. Sin mirar qué era me volví a poner de pie. Cuando dirigí mis ojos para observar qué era casi caigo de espaldas. Instintivamente lo solté y cayó sobre el pasto. Lo que había sacado del agujero en el tronco era&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family:trebuchet ms;" &gt; el esqueleto de una mano.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-646458337371387505?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/646458337371387505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=646458337371387505&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/646458337371387505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/646458337371387505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2011/09/la-ultima-busqueda-parte-1.html' title='La Última Búsqueda - Parte 1'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-tPYPVbd514M/Tm-kDRjlNKI/AAAAAAAAAHs/8_nZfvJpD_E/s72-c/arbol%2Bcaido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-8522223851055115507</id><published>2011-05-13T11:12:00.000-07:00</published><updated>2011-05-13T11:20:07.863-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 13: Cuando ya no haya esperanzas.</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-CPXtprX-KUE/Tc11fUfQenI/AAAAAAAAAGY/s17coZHncLg/s1600/llave.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 400px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-CPXtprX-KUE/Tc11fUfQenI/AAAAAAAAAGY/s17coZHncLg/s400/llave.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5606266292082342514" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Nota: Por un error de Blogger este post fue borrado y tuve que volver a publicarlo. Disculpas a los que habían dejado sus comentarios.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Del diario de mi padre.&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;a href="http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2010/07/ante-la-bruma-de-mis-ojos.html"&gt;Ver el capítulo anterior&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Cuando   desperté, me sentía aturdido y cansado. Al principio me estremecí al  no  reconocer la habitación en donde estaba pero enseguida me di cuenta  que &lt;strong&gt;era un hospital&lt;/strong&gt;.  Mis padres aparecieron a los  pocos minutos. Se los veía muy preocupados  pero, al mismo tiempo,  terriblemente enojados conmigo, solo que no  decían nada al respecto.  Sin embargo, yo sabía que solo era cuestión de  tiempo para empezar a  recibir sus retos, castigos y reproches. Y así  fue. Me dijeron que me  podría haber matado, que era un pendenciero, un  vago y un  irresponsable, que mis amigos eran unos animales con los que  no podría  volver a juntarme más. Hasta ahí, todo normal. Nada de lo que  me decían  me importaba en realidad, pero sí me empecé a asustar cuando  me  dijeron que había llegado a aquel hospital luego de que un vecino me   viera &lt;strong&gt;caer desde lo alto de un árbol&lt;/strong&gt;.  No podía ser  cierto. Eso había sido antes, cuando Victoria logró  derribarme con sus  piedras y su gran puntería, pero luego habían pasado  otras cosas,  muchas más cosas, hasta finalmente enfrentarme al infeliz  de Damián y  ahí si, desmayarme sobre el pasto de la vereda.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -¿De qué árbol dicen que me caí?&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -De ese enorme que está en la esquina de casa.&lt;strong&gt; Dicen que estabas buscando un barrilete&lt;/strong&gt; ¿Es cierto eso? ¿Podés llegar a ser tan inútil como para darte semejante golpe por un barrilete? – respondió mi mamá.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Yo me había desmayado al pie de ese árbol pero no me había caído de él ¿Qué estaba pasando?&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Me parece que están confundidos ¿Quién les contó eso?&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Ya   te dijimos, fue un vecino que pasaba por ahí, no tiene importancia.   Mirá, el médico quiere que te quedes internado hasta mañana para   asegurarse de que estás bien, así que descansá. Nosotros nos tenemos que   ir, en un rato volvemos.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Entonces vi que mi papá miraba a mi mamá con una extraña preocupación, como preguntándole algo.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Qué pasa? Díganme.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -&lt;strong&gt;Julio, nos vamos a mudar&lt;/strong&gt; – dijo finalmente mi papá.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -¿Qué? ¿Cuándo?&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -En dos semanas. Ya sé que no te debe gustar nada la idea pero ya sabés cómo es esto. Es por mi trabajo.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -No, pero… no puede ser… no pueden hacerme esto – dije angustiado.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Julio   – interrumpió mi mamá – A mí tampoco me gusta la idea pero así son las   cosas. Además, después de lo que te pasó, este Barrio me gusta cada  vez  menos, por eso creo que tal vez mudarse sea lo mejor, sobre todo  para  vos.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Y así, después de darme esa nefasta noticia, mis padres se fueron dejándome en la soledad de aquella habitación de hospital.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Mi   mente comenzó a inundarse de imágenes y pensamientos y una horrible   ansiedad me envolvía. ¿Qué habría sido de Lombriz? ¿Estaría muerto? ¿Y   Alexis? ¿Había visto bien, realmente había aparecido de la nada ante mis   ojos para luego desaparecer de la misma forma? ¿Y Florencia? ¿Habría   despertado? ¿Y cómo habría terminado la sangrienta batalla final entre   las bandas del Jefe y el Cazador? ¿Y los Planos Maestros? ¿Qué eran y   por qué los quería Alexis? ¿Y por qué mis padres decían que un vecino me   había visto caer de un árbol buscando un barrilete? Esa había sido   Florencia &lt;strong&gt;¿Acaso era posible que todo hubiese sido un sueño?&lt;/strong&gt;  Y además, como si todo eso fuera poco, acababa de recibir la noticia de   que nuevamente íbamos a mudarnos. Yo no quería abandonar el Barrio. No   podía dejar aquel misterioso y hermoso lugar. Había aprendido a  amarlo.  Además, no podía irme dejando todo inconcluso. Me daban ganas  de  levantarme de la cama y salir corriendo por la puerta, o tirarme por  la  ventana si era necesario. Todo se derrumbaba a mí alrededor y yo no   podía evitarlo. Nunca antes me había sentido tan solo. Atrapado. A   merced de fuerzas mucho más poderosas que yo que me controlaban y hacían   conmigo lo que querían. &lt;strong&gt;Qué rabia y qué tristeza sentía&lt;/strong&gt;.   Trataba de pensar en posibles soluciones pero todo se diluía. Me   gustara o no me gustara, mis padres tenían el control. Yo solo era un   pendejo que todavía ni siquiera había empezado la escuela secundaria.   Entonces, en medio de ese estado de desesperación total, me acordé de   unas palabras. Unas palabras demasiado fuertes. Unas palabras que el  padre de Florencia me había dicho &lt;a href="http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/08/capitulo-8-increible-y-perturbador.html"&gt;aquella tarde &lt;/a&gt;cuando me entregó esa  extraña caja. &lt;em&gt;&lt;strong&gt;“Abrila  cuando la angustia te ahogue, cuando  el aburrimiento te haya consumido  todos los huesos, cuando se te formen  amargos pliegues alrededor de la  boca, cuando realmente sientas que no  hay esperanza”&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. Nunca  entendí qué me había querido decir  exactamente pero la situación que  estaba viviendo parecía perfecta  para abrir esa caja. Sentía que no  había esperanza y ya no se me  ocurría nada ¿Qué mejor momento que éste?  Ahora solo bastaba tener la  caja en mis manos. Llamé a una enfermera y  le pedí usar un teléfono. De  muy mala gana aceptó. Hablé a mi casa y le  dije a mi mamá que me  trajera &lt;em&gt;“una cajita que tengo sobre la mesa de mi habitación”&lt;/em&gt;. Le resultó un raro pedido pero accedió. Solo quedaba esperar.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Tenía mucha incertidumbre y cierta expectativa.&lt;strong&gt; Me resultaba absurdo &lt;/strong&gt;  que mi última esperanza fuera el contenido de una insignificante caja   pero así estaban dadas las cosas. Todo lo que me pasaba era ilógico y   surreal y, sin embargo, ya me había acostumbrado. Después de todo, vivía   en el Barrio. De a poco mis ojos empezaron a cerrarse y caí en un   profundo sueño.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Al  despertar me encontré con la presencia  de mi madre trayendo la caja en  una bolsa. Esta vez se la veía más  tranquila. Estaba preocupada pero al  mismo tiempo aliviada de que en el  fondo yo estuviera bien. Yo no tenía  muchas ganas de hablar.  Simplemente quería que me dejara solo con la  caja. No sé porqué pero  tenía una inexplicable confianza en las palabras  del padre de Florencia  y &lt;strong&gt;esperaba que mágicamente todos mis problemas se resolvieran al abrirla.&lt;/strong&gt;  Por suerte, mi madre tuvo que salir un momento. Era la oportunidad   ideal para comprobar hasta qué punto esa misteriosa cajita de madera era   tan importante. Sin embargo, al tenerla en mis manos y observarla   recordé que&lt;strong&gt; tenía una cerradura&lt;/strong&gt;. Y yo no tenía ninguna &lt;strong&gt;llave &lt;/strong&gt;capaz  de abrirla. El padre de Florencia no había mencionado ese  detalle.  ¿Acaso era una broma? Intenté abrirla pero fue inútil. ¿Es que  aquel  tipo pretendía que la rompiera, que la hiciera pedazos contra el  piso?  La impotencia y la frustración una vez más hacían acto de  presencia.  Nada me salía bien. Creo que en ese momento bien podría haber  llorado  de rabia y de tristeza ante tantos obstáculos pero en vez de  eso empecé  a reírme. Era una risa nerviosa, una reacción instintiva ante  tantos  fracasos. Pero enseguida la risa se fue transformando en una   incontenible sensación de furia, y cuando estaba a punto de tirar la   caja contra la pared, alguien entró en la habitación:&lt;strong&gt; era el padre de Florencia.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -¿Sabés por qué no te di la llave? &lt;strong&gt;Porque te estaba poniendo a prueba.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Yo estaba atónito ante su sorpresiva entrada.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Te dije que ahí adentro hay algo grande, no podés pretender abrir la caja ante el primer inconveniente, Julio.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Usted dijo que la abriera cuando sintiera que no hay esperanza ¡Y bueno! ¡Eso es lo que siento ahora!&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Cosas   peores van a pasar. Creeme, esto no es nada. La caja no es un remedio   mágico que te va a resolver la vida, es algo que solo un valiente, un   buscador de aventuras se merece ¡Por eso te la di!&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -No me venga con eso… por “buscar aventuras” mire cómo terminé ¡Mire cómo terminó su hija!&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Julio,   ahora no lo podés entender. Te vas del Barrio y creés que todo fue un   gran fracaso pero no es así. Muchísima gente daría todo por sentir esa   pasión por la aventura que vos sentís, darían lo que no tienen por  vivir  lo que viviste… y esto no se ha terminado.&lt;strong&gt; Apenas está empezando.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Su entusiasmo a la hora de hablar se fue volviendo sombrío. Sentí escalofríos.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -Ya oíste hablar de&lt;strong&gt; La Gran Devastación&lt;/strong&gt;. Esa es tu misión. Salvar al Barrio de La Gran Devastación.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Me   quedé sin palabras. Aquel hombre mayor, aquel adulto, aquel padre de   familia estaba hablando de cosas fantásticas e incomprensibles como   cualquier chico del Barrio, solo que en su boca &lt;strong&gt;las palabras sonaban totalmente verdaderas&lt;/strong&gt;. Lo miré a los ojos y pude sentir que lo decía en serio, que no estaba loco, que estaba &lt;strong&gt;más cuerdo que cualquiera.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; -&lt;strong&gt;Acá tenés la llave, Julio&lt;/strong&gt;. Creo que no hace falta decirte que todavía no es el momento de usarla.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Y después de decir eso, el padre de Florencia se marchó sin agregar nada más.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-8522223851055115507?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/8522223851055115507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=8522223851055115507&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/8522223851055115507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/8522223851055115507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2011/05/capitulo-13-cuando-ya-no-haya.html' title='Capítulo 13: Cuando ya no haya esperanzas.'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-CPXtprX-KUE/Tc11fUfQenI/AAAAAAAAAGY/s17coZHncLg/s72-c/llave.gif' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-6166206044436319382</id><published>2011-03-31T17:38:00.000-07:00</published><updated>2011-03-31T17:48:47.613-07:00</updated><title type='text'>Mis días con el miedo</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-kMeI_elgePI/TZUgjYFq2lI/AAAAAAAAAGI/SalHryO5ye8/s1600/espiando_352.jpg"&gt;&lt;img style="display: block; margin: 0px auto 10px; text-align: center; cursor: pointer; width: 352px; height: 288px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-kMeI_elgePI/TZUgjYFq2lI/AAAAAAAAAGI/SalHryO5ye8/s400/espiando_352.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5590410304584079954" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mientras escribo estas líneas me encuentro en mi habitación. Hacía meses que no entraba en ella. La siento algo lejana y extraña. Durante años este fue mi principal refugio, la isla en donde me sentía cómoda, la cueva en donde llegué a experimentar la idea de que todo era posible escribiendo relatos, leyendo novelas y mirando películas. Pero entonces llegó ese nefasto día, el día de mi accidente. En aquel momento estuve a punto de perderlo todo, y no hablo solo de mi vida, hablo de mis sueños, de mis amigos, de mi familia. ¿Y todo por qué? Por un cuaderno de mierda. Por un padre que nunca conocí y que me abandonó. Por una estúpida aventura repleta de ambigüedad, de desconocidos y de mentiras. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Estuve en coma dos semanas&lt;/span&gt;. Tengo ciertos recuerdos de esos días pero creo que son falsos. Falsos recuerdos. Soñé muchas cosas. Soñé con el Barrio, con Victoria arrojándome piedras que impactaban todas en mi cabeza, con el Barrilete volando por el cielo alejándose cada vez más de mi. Cosas sin importancia. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Luego desperté y pasé otras dos semanas en el hospital&lt;/span&gt;. Pero despierta. Sola. Sola durante horas. Ahí vinieron los ataques de pánico. No sé a qué le tenía miedo pero era una sensación espantosa. Mi mamá estaba conmigo pero no era suficiente. Sentía terror. Me sentía caer en el infinito. Sentía angustia, nostalgia, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;la presencia continua de la muerte&lt;/span&gt;. Todo estaba bien, mi salud no hacía más que mejorar, pero yo no dejaba de estar asustada y de llorar a cada momento. Luego me dieron el alta. Volví a mi casa. De a ratos me dolía la cabeza pero nada más. El doctor me había dicho que había tenido mucha suerte y yo trataba de descubrir en dónde estaba esa suerte después de todo. Recibí la visita de familiares, amigos y compañeros de la facultad. Pronto estuve en condiciones de volver a mi vida cotidiana pero &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;yo no pensaba salir&lt;/span&gt;. Y no solo por los ataques de pánico sino también porque todo había perdido su sabor. La vida se había tornado algo&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; inútil y despreciable&lt;/span&gt;. Ya no le encontraba sentido a salir, a caminar, a hacer proyectos, a respirar. Toda la energía y la sed de aventuras que supe experimentar cuando me embarqué en la investigación sobre la desaparición de mi padre se habían ido. Es más, en cuanto la recordaba me moría de rabia. Ya no solo era miedo lo que sentía, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;era odio&lt;/span&gt;. Odio hacia todo y todos, y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;especialmente hacia mí misma&lt;/span&gt;. Quise olvidarme de mi padre, del Barrio y de todas las cosas relacionadas con la investigación. Llegué a la conclusión de que, para lograrlo, tenía que dedicarme a algo nuevo. Otro proyecto, algo más liviano, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;algo que fuera totalmente lo contrario&lt;/span&gt;. Empecé a recibir la visita de un compañero de la facultad. Un chico un par de años mayor que yo, inteligente, atractivo, educado. El sueño de toda madre, incluyendo la mía. Nunca nos habíamos prestado demasiada atención pero de pronto e inesperadamente nos encontramos conversando, riendo y conociéndonos. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Disfrutaba de su compañía y él de la mía&lt;/span&gt;. Mis ataques de pánico empezaban a desaparecer. Estaba feliz. Mi mamá no podía disimular su alegría. Pronto empecé a sentir algo que hacía años no experimentaba &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Me estaba enamorando? Así parecía&lt;/span&gt;. Ese podía ser el cambio que estaba buscando. Mi mamá suspiraba aliviada. Finalmente, su hija rara se comportaba como una persona normal. Esa noche, me llamó por teléfono. Superando cierto nerviosismo pero siempre como un caballero, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;confesó que me amaba&lt;/span&gt;. Una confusa felicidad recorrió mi cuerpo. Continuó diciendo que quería cuidarme y acompañarme en todo, que quería hacer cosas junto a mí. En cierta forma me impactó. Por un momento casi quise gritarle que yo también lo amaba pero me contuve. No hacía falta gritar, solo tenía que decirle que yo también quería lo mismo y allí hubiera quedado sellado &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;el comienzo de nuestra relación a otro nivel&lt;/span&gt;. Pero, cuando estaba a punto de pronunciar esas palabras, un pensamiento tan poderoso, brillante y fugaz como un rayo resplandeció en las zonas más oscuras de mi cerebro. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;No podía decírselo&lt;/span&gt;. No podía mentirle de esa forma. Por más que yo lo negara, por más que mis miedos y mi odio fueran enormes, en mi alma aún había algo que latía incesantemente: la irresistible sed de aventuras, la insatisfacción por una vida monótona y aplastante, la nostalgia por cosas que no habían pasado, la ansiedad por explorar y descubrir, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;el llamado de la sangre paternal que martillaba mis oídos diciéndome que no podía escapar de mi destino, que algo había quedado inconcluso&lt;/span&gt;. Entonces sentí cómo sobre mi caía el peso de la realidad. No podía esconderme más tiempo. No podía negar lo que era. Había llegado increíblemente lejos. Había que terminar la historia.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Y no se lo dije&lt;/span&gt;. Mi mamá ya no sabía qué hacer conmigo. Me creía una especie de caso perdido. Hablamos. Nunca le conté demasiados detalles sobre mi investigación. Pero esa noche la conversación se prolongó por horas. Y casi sin darme cuenta le terminé contando la horrible revelación del Narrador: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Papá se había ido por su propia cuenta&lt;/span&gt;. Me sorprendí un poco ante la reacción de ella. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;No se le movió un pelo&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Ya lo sabías? - pregunté&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Nunca estuve segura pero es lo más probable. Una semana antes de que desapareciera tuvimos una charla. Andaba melancólico. Extrañaba algo y no me quería decir qué pero yo sabía que tenía algo que ver con su niñez. Vivía obsesionado con eso. Tu papá era como un chico. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un chico que de pronto tuvo que ir a trabajar, que se casó y tuvo una hija pero que nunca creció&lt;/span&gt;. Ojo, era muy responsable y maduro, pero tenía el alma de un niño ¿Me entendés?&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo asentía con la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Bueno, me acuerdo que en esa charla habló sobre arreglar las cosas del pasado. Dijo que era horrible tener asuntos pendientes, que por más que pasara el tiempo hay cuestiones que te persiguen, que te hacen sentir vacío... en cierta forma no me sorprendió que desapareciera. Lo que sí me sorprendió es que no dejara ninguna pista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Mamá, vos viste lo obsesionada que estuve todo este tiempo por ese tema. Después del accidente quise olvidarlo, como si nunca hubiera pasado, pero hoy me di cuenta que no puedo… tengo que terminar lo que empecé, aunque duela y aunque me cueste tener que sacrificar las cosas que me importan.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi mamá me miraba comprensiva.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero hay un obstáculo… no puedo superar el miedo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;- Julieta, confieso que hasta hoy &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;no sé si las cosas que escribiste son reales, o ficticias, o un poco de las dos&lt;/span&gt;. Sé que siempre tuviste mucha imaginación. Pero, no importa. Ése es el oficio del escritor. No te voy a empezar a preguntar qué cosa es real o qué cosa no lo es. Pero tampoco importa el miedo que tengas porque, si no terminás ahora lo que empezaste, un día, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;de acá a 20 años, te vas a arrepentir y tal vez vas a querer terminarlo&lt;/span&gt;…. y, Dios no quiera, pero a lo mejor dejás a tu familia con tal de hacerlo.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue cuando, después de hablar con mi mamá, me dirigí hacia mi habitación, prendí la luz y me acerqué a buscar esa pequeña caja que había encontrado hacía nueve meses. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una caja vieja, cerrada con un candado, con desgastados dibujos a su alrededor&lt;/span&gt;. Pensé en cuánto me había costado encontrarla. Ahora finalmente la tenía en mis manos. Temblaba. El miedo irracional volvía con fuerza. Lo que más me aterraba era que ya sabía lo que tenía que hacer. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Narrador me había dado una llave&lt;/span&gt;. Seguramente era la que habría la caja. Podría haber apostado mi vida a que así era. Pero no quería comprobarlo. No todavía. Había llegado casi al final pero todo parecía estar apenas comenzando.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-6166206044436319382?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/6166206044436319382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=6166206044436319382&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/6166206044436319382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/6166206044436319382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2011/03/mis-dias-con-el-miedo.html' title='Mis días con el miedo'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-kMeI_elgePI/TZUgjYFq2lI/AAAAAAAAAGI/SalHryO5ye8/s72-c/espiando_352.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-2389250582136569468</id><published>2011-03-21T16:39:00.000-07:00</published><updated>2011-03-21T17:29:14.155-07:00</updated><title type='text'>Nueve meses después</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-xPugzQtIZNg/TYftS0BXe_I/AAAAAAAAAGA/3tZlxWrIVLs/s1600/habit..jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 357px; height: 350px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-xPugzQtIZNg/TYftS0BXe_I/AAAAAAAAAGA/3tZlxWrIVLs/s400/habit..jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5586694770234194930" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hoy, 21 de marzo de 2011, después de 9 meses, me animo a volver a escribir. Lo último publicado en este blog es de julio del año pasado. Muchos de ustedes me han escrito correos preguntándome qué pasaba y porqué no había señales de mi. Hoy al fin me animo a escribirlo. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sufrí un increíble accidente&lt;/span&gt;. Un accidente terrible, doloroso y de larga recuperación que me tuvo &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;un mes en el hospital&lt;/span&gt;. Definitivamente, mi vida parece trazada de antemano siguiendo el modelo de mi padre. Él también pasó un tiempo en el hospital y también a causa de un tremendo golpe. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Un golpe en la cabeza que me hizo delirar por días, que me hizo tener pesadillas, que me hizo llegar a pensar que me iba a morir&lt;/span&gt;. Pero no fue así. Me recuperé y hoy casi no quedan secuelas, aunque hay una de ellas que se mantiene latente: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;el miedo&lt;/span&gt;. Así es, luego del accidente empecé a tener &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ataques de pánico&lt;/span&gt; tanto o más perturbadores que el mismo golpe. Pasó el tiempo y ya estaba en condiciones de volver más o menos a mi vida normal pero no quise saber nada con esa idea. No quería salir de mi casa, difícilmente me asomaba a la ventana para ver el cielo y algún que otro árbol. Pero por sobre todo, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;no quería entrar a mi habitación&lt;/span&gt;. ¿Por qué? Porque allí estaba la causa de mi accidente. Allí, sobre mi escritorio, estuvo durante 9 largos meses &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;el objeto final de mi investigación&lt;/span&gt;. Un objeto que me aterrorizaba de solo pensar en él. Recordarán que luego de encontrarme con el Narrador y el Dibujante y luego de que me entregaran una llave y un dibujo explicándome que esas dos cosas eran todo lo que necesitaba para encontrar a mi padre, me lancé decidida a la búsqueda. Fueron 7 días de emoción, frustración, euforia, angustia y rabia. Días en que no comí ni dormí de tan concentrada que estaba tratando de descifrar qué significado podían tener esa llave y ese dibujo. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Y una noche, me iluminé&lt;/span&gt;. Nunca voy a olvidar la indescriptible sensación de alegría y ansiedad que experimenté. Fue prácticamente como un orgasmo. Al día siguiente corrí hasta quedar sin aliento sabiendo que me esperaba la tan esperada resolución. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Y sí, la encontré&lt;/span&gt;. Pero también me encontré con ese accidente casi mortal que me sacó de escena durante tanto tiempo. Me costó regresar. Me costó volver a entrar a mi habitación. Pero ya era hora. No puedo conmigo misma. Hoy me paré en la puerta de mi habitación, prendí la luz y la ví. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Sobre el escritorio aún me esperaba, paciente y sin apuro, la pequeña caja que encontré hace 9 meses.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-2389250582136569468?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/2389250582136569468/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=2389250582136569468&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/2389250582136569468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/2389250582136569468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2011/03/nueve-meses-despues.html' title='Nueve meses después'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-xPugzQtIZNg/TYftS0BXe_I/AAAAAAAAAGA/3tZlxWrIVLs/s72-c/habit..jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-831936900973151957</id><published>2010-07-05T17:23:00.000-07:00</published><updated>2010-07-05T17:38:20.652-07:00</updated><title type='text'>Ante la bruma de mis ojos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/TDJ6UxECKQI/AAAAAAAAAFY/tzqI0Wa4Zm0/s1600/brumajpg.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 357px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/TDJ6UxECKQI/AAAAAAAAAFY/tzqI0Wa4Zm0/s400/brumajpg.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5490585392904284418" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;En cierta forma sabía que así iba a ser. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tarde o temprano tenía que encontrarme con Damián&lt;/span&gt;. Tarde o temprano tendríamos que ajustar cuentas. Y ese momento había llegado. Aquel chico que alguna vez había considerado un amigo, al que tanto respetaba y temía, aquel traidor y manipulador que me había entregado a la Banda del Cazador, aquel desgraciado que había ocasionado todo este desastre, ahora escapaba con desesperación mientras&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; llevaba consigo una bolsa llena de cosas.&lt;/span&gt; Escapaba igual que una rata, sin ningún disimulo y muy pronto lo vi perderse por los fondos de la Base. Con el poco aliento que me quedaba, salí tras él decidido a no dejarlo huir. Tras nosotros, quedaba aún sin resolver la sangrienta batalla final entre el Jefe y el Cazador.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcancé a observar cómo Damián trepaba con gran habilidad una pared y se iba hacia la calle. Fue en ese momento cuando me di cuenta que esa bien podría ser mi última oportunidad para encontrar los &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Planos Maestros&lt;/span&gt; ya que estaba seguro que los llevaba adentro de su bolsa. Motivado, junté fuerzas no sé de dónde y muy pronto yo también estaba saltando la pared que daba a la calle.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya he dicho anteriormente que la Base del Cazador estaba en un sector conocido como Las Colinas, llamado así por estar mucho más alto con respecto al resto del Barrio. Sus calles eran &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;increíblemente empinadas&lt;/span&gt; por lo que correr a través de ellas suponía un enorme esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Damián corría como loco. Evidentemente sabía que alguien lo perseguía pero noté que grande fue su sorpresa cuando &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;se dio vuelta y vio que era yo&lt;/span&gt;. La expresión de incredulidad que puso me dio más fuerzas aún y en ese momento supe que no podría escapar de mí. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Corrimos unos cien metros más. Las piernas me dolían horriblemente y empezaba a quedarme sin aliento. Todos los golpes que había recibido durante el día se hacían aún más evidentes en mi cuerpo y el dolor y el cansancio se volvían insoportables. Pero Damián también comenzaba a cansarse. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Enseguida me di cuenta que era cuestión de tiempo para darle alcance&lt;/span&gt; y hacerlo pagar por todo lo que había hecho. Entonces, para mi asombro, Damián dejó de correr. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Se detuvo en medio de la calle y se dio vuelta para esperarme.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver a Damián aguardándome, decidido a que tuviéramos el tan postergado enfrentamiento final, me enfureció todavía más. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Corrí a toda velocidad dispuesto a saltarle encima.&lt;/span&gt; Él permanecía inmóvil. Sonreía. Y cuando estuve a solo tres metros, recordé lo sucio y traicionero que era. Esa actitud no era normal en él. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Aquél cobarde y traidor queriendo resolver nuestras diferencias mano a mano? &lt;/span&gt;Entonces, desde un costado y veloz como un rayo, apareció &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ezequiel&lt;/span&gt;. Chocó contra mí con gran violencia y me tiró al suelo. Si hubiera tenido más tiempo habría empezado a reírme. Una vez más había caído en las trampas de aquellos dos hijos de puta.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ezequiel me sostenía en el suelo mientras me daba puñetazos. Yo forcejeaba como endemoniado. Le metía los dedos en los ojos, lo mordía, de todo con tal de soltarme. Enseguida se acercó Damián y me controló a base de patadas. Una de ellas fue justo en mi nuca y por unos segundos se me nubló la vista.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Los dos se reían y me pegaban con todas sus fuerzas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Tomá, puto! A mí nunca me podés ganar ¿Sabés? – gritaba enloquecido Damián.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Hacete el héroe ahora, puto de mierda! ¡Jajaja! – Exclamaba Ezequiel.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí el sabor de mi sangre. Dolor en todo el cuerpo. Ardor en la cara. Vi mi sangre en el pavimento de aquella desolada calle. Poco podía hacer para detener esa terrible paliza. Pensé en qué podría haberles hecho a aquellos dos chicos con los que tantos buenos momentos había compartido como para ahora estar siendo prácticamente asesinado por sus golpes. Pero entonces noté que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;los dos tropezaban y caían&lt;/span&gt;. De hecho, Damián cayó pesadamente sobre mí. Desde el suelo, con la vista todavía nublada, vi una figura que se erigía más imponente que nunca. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lombriz&lt;/span&gt;, mi verdadero amigo, tan fuerte como leal, había vuelto para salvarme la vida una vez más. Tenía una herida muy sangrante en la frente pero eso no parecía importarle porque inmediatamente estaba levantando a Ezequiel del cuello y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;aplastándole la cara &lt;/span&gt;con el poder devastador de sus puños. Yo reaccioné al instante. Le pegué un codazo en la nariz a Damián y me lo saqué de encima. Rápidamente me puse en pie dispuesto a reventarlo como fuera. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Damián estaba sorprendido y no sabía qué hacer&lt;/span&gt;. Lombriz seguía golpeando a Ezequiel y no podía ayudarlo. Con todo mi odio acumulado fui contra mi enemigo y le hundí mi pie en su estómago con una tremenda patada. Damián volvió a caer y por un segundo creí que ya los teníamos dominados, pero cuando me di vuelta, vi que Ezequiel se había soltado de Lombriz y estaban forcejeando. Me acerqué para ayudar a mi amigo y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ese fue el gran error que hasta hoy en día lamento: darle la espalda a un traidor por naturaleza.&lt;/span&gt; Damián aprovechó mi descuido y se puso de pie con una gran piedra en sus manos. Y mientras Lombriz y yo controlábamos una vez más a Ezequiel, Damián se acercó y arrojó la pesada piedra directamente a la cabeza de mi amigo. Al recibir tan impresionante impacto, Lombriz tambaleó un par de segundos y al tiempo que sus ojos se cerraban, cayó de boca contra la calle.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Le había roto la cabeza&lt;/span&gt;. Nunca me voy a olvidar del enorme charco de sangre que empezó a formarse a su alrededor. Ezequiel y yo mirábamos la escena con horror. Incluso él se agachó junto a Lombriz para ver como estaba mientras decía &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Boludo, lo mataste ¡Lo mataste!”&lt;/span&gt;. Damián me miró de forma extraña, como con miedo, como entendiendo la magnitud de lo que acababa de hacer. Pero enseguida comenzó a correr, siempre sin soltar su bolsa. Me quedé petrificado. Veía todo moverse como en cámara lenta. Ezequiel desesperado, Lombriz inconsciente, Damián escapando ¡Damián escapando! No, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;no podía dejar que se saliera con la suya &lt;/span&gt;¡No otra vez! Nuevamente eché a correr. Me sentía hecho pedazos. Todo me dolía. Y ver a Lombriz al borde de la muerte me estaba provocando nauseas. Pero se imponía la bronca, los deseos de hacer justicia, de tomar venganza. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Damián corría como loco pero no era muy veloz. Me di cuenta que todavía podía alcanzarlo. El paisaje se me hacía conocido. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Estábamos acercándonos a donde todo había empezado&lt;/span&gt;. Allí estaba el &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;árbol &lt;/span&gt;de donde había caído &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Florencia &lt;/span&gt;tratando de recuperar el &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;barrilete&lt;/span&gt;. Pensé en lo poético del momento. Damián corría casi sin aliento y cuando pasó al lado del árbol, me arrojé hacia él y caímos en el verde pasto de la vereda. No puedo describir con palabras la forma tan brutal en que le pegué. Mis ojos estaban hinchados por los golpes y a duras penas podía ver, pero aún así me las arreglé para subirme sobre él, someterlo contra el suelo y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;molerlo a puñetazos&lt;/span&gt;. Damián no podía más y gritaba que lo dejara, que me iba a dar los Planos Maestros en ese mismo momento. Yo quería matarlo y creo que si le daba un par de golpes más, bien podría haberlo hecho, pero estaba tan agotado que ya no lograba levantar mis brazos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Dámelos… dame esos Planos o te mato. – dije sin aliento.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin levantarse, Damián abrió su bolsa y sacó un rollo de papel. Lo abrí y ante mi nublada vista alcancé a adivinar un complicadísimo plano como de arquitectura, lleno de símbolos y anotaciones. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Eran los famosos Planos Maestros? &lt;/span&gt;Sigo haciéndome la misma pregunta.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Damián se levantó tambaleándose, vio la furia en mis ojos &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;y escapó de allí rengueando antes de que me arrepintiera de dejarlo ir&lt;/span&gt;. Cuando lo perdí de vista, cansado hasta el extremo, me dejé caer en el pasto. Me costaba respirar. Pronto supe que me iba a desmayar en cuestión de minutos así que me quedé ahí, tirado a la sombra de aquel gran árbol en donde toda esta demencial aventura había comenzado. Una suave brisa de verano acariciaba mis heridas. A lo lejos se escuchaban los cantos de los pájaros del Barrio y las confusas risas de niños jugando. Pero entonces escuché unos pasos acercarse. Levanté mi cabeza y estoy seguro que al principio no vi a nadie, pero de repente, entre la bruma de mis ojos, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;surgió de la nada la figura de Alexis.&lt;/span&gt; Me estremecí. Estaba casi ciego pero al día de hoy puedo asegurar, puedo jurar, que apareció de la nada, que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;su cuerpo se materializó ante mí. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Alexis… qué… ¿Qué está pasando?&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tranquilo, Julio, no te agités ¡Estás muy golpeado! – dijo sorprendido mientras se agachaba junto a mi. Entonces noté que ponía una botella de agua en mi boca. Qué sabor tan incomparable. Al beberla, sentí que me volvía un poco de vida.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Dónde estabas? ¿De dónde saliste? Lombriz está muerto, todo fue un desastre… – dije sin levantarme.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si, ya lo sé… pero veo que conseguiste lo que buscabas – respondió Alexis con cierta tristeza.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Al fin… solo espero que Florencia se despierte para poder dárselos. El Mensajero se puede ir a la mierda.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;-Lamento decirte que nada de eso va a pasar&lt;/span&gt; – dijo como pidiendo perdón.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y mientras trataba de entender qué había querido decir con ese tono tan sombrío, Alexis estiró su mano y &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;me quitó el Plano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hacés? Devolveme eso… te voy a matar – dije sin fuerzas, retorciéndome de bronca y dolor.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tranquilizate y escuchame, Julio. Así es como tiene que ser. No tenés idea de las cosas que vi durante estos días, las cosas que escuché ¿Te acordás cuando decíamos que este Barrio era mágico? Bueno, es la pura verdad, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;es mágico y hermoso, pero también es oscuro&lt;/span&gt;. Y por eso me tengo que llevar estos Planos. Vos no sabrías qué hacer con ellos. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Yo sí.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba al borde de la desesperación y el llanto. Sentía una mezcla de impotencia, ansiedad y resignación.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pero ¿Qué viste? ¿Qué escuchaste? Decimelo, Alexis ¿Tiene algo que ver con La Gran Devastación? ¡Hablame!&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con mucho esfuerzo logré sentarme en el pasto. Agitaba los brazos. Me costaba respirar. Me salían lágrimas. Trataba de buscar los ojos de Alexis para exigirle respuestas cara a cara pero todo se volvía borroso y confuso. Pronto me di cuenta que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;había desaparecido.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces me dejé caer y me desmayé.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-831936900973151957?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/831936900973151957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=831936900973151957&amp;isPopup=true' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/831936900973151957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/831936900973151957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2010/07/ante-la-bruma-de-mis-ojos.html' title='Ante la bruma de mis ojos'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/TDJ6UxECKQI/AAAAAAAAAFY/tzqI0Wa4Zm0/s72-c/brumajpg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-7255713927578059628</id><published>2010-03-12T08:49:00.000-08:00</published><updated>2010-03-12T08:58:34.453-08:00</updated><title type='text'>Cuando la Puerta se Abrió - Segunda Parte</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/S5pySOu00iI/AAAAAAAAAFQ/39Z9pKBxjik/s1600-h/pintor.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 312px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/S5pySOu00iI/AAAAAAAAAFQ/39Z9pKBxjik/s400/pintor.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447792356775744034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;En cuanto salimos de su casa, el Viejo comenzó a caminar muy rápidamente. Se lo veía terriblemente ansioso por encontrarse con su amigo. El sol pegaba muy fuerte y en el Barrio reinaba un abrumador silencio.  Caminamos varios metros sin decir nada. Yo aún estaba confundida y no lograba concentrarme pero decidí abrir bien los ojos para no perderme ningún detalle. Al pisar aquellas calles no podía evitar sentir cierto escozor sabiendo que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;mi papá las había transitado durante su infancia.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿En dónde estaba la Base del Jefe? – le pregunté de repente al Narrador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Sonrió y mientras señalaba hacia lo lejos dijo &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;“Como a 12 cuadras”&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Continuamos caminando en silencio. Yo miraba hacia todos lados tratando de apreciar la belleza y el misterio de aquel Barrio que tanta importancia había cobrado en mi vida. Y fue entonces cuando algo extraño me pasó. No sé muy bien cómo explicarlo pero una horrible &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;sensación de nostalgia empezó a invadirme &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¿Nostalgia de qué? &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;De cosas que no había vivido.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Pensé en mi papá y en todos los sucesos que le habían pasado. Pensé en lo que lo motivaba: el amor por la &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;aventura&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;, pero no sólo eso, sino también &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;el amor por Florencia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;. Pensé en mi misma: casi 20 años y nada de aventuras, nada de romances, nada de emociones. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Una vida predecible, aburrida y estructurada.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Me acordé de todas las veces que me había encerrado en mi dormitorio para sumergirme en libros llenos de sucesos extraordinarios y peligrosos mientras la vida transcurría ahí afuera, monótona y aplastante. Si era cierto que mi papá nos había abandonado, ahora empezaba a entenderlo. Como a mí, la nostalgia lo había invadido y había decidido salir a recuperar las aventuras del pasado, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;sacrificando a su propia familia en el proceso&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;. ¿Lo odiaba por eso? Claro que sí, pero también lo entendía y eso me angustiaba todavía más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Y mientras la nostalgia y la angustia se mezclaban con la siesta solitaria del Barrio creando un cóctel demoledor para cualquier estado de ánimo, me di cuenta que no todo estaba perdido. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Estaba viviendo mi propia aventura.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Sí, quizás ya era un poco tarde para mi edad y quizás no era la aventura ideal. Tal vez hubiera sido mejor hacerlo acompañada y no tener que caminar sola detrás de un hombre tan extraño. Definitivamente también  hubiera sido mejor no haber tenido que escuchar esas horribles revelaciones sobre mi padre pero al menos estaba viviendo algo fuera de lo común. Si en mi infancia y mi adolescencia no me había pasado nada, no importaba, todo este enorme misterio bien podía compensarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Entonces llegamos.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; El Narrador se acercó a las viejas rejas de una casa y golpeó las palmas de sus manos. Mi corazón se aceleró ¿En verdad me iba a meter ahí? Sí, estaba totalmente decidida. El Narrador me miraba y sonreía. Pasaron unos segundos y apareció su amigo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Era un hombre de su misma edad, unos 70 años, cansado, que caminaba lentamente y con una increíble cara de fastidio.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Evidentemente no tenía el aspecto jovial del Narrador pero también transmitía una extraña energía. En cuanto me vio, pareció sorprenderse e inmediatamente me lanzó una feroz mirada.  Yo no dejé que eso me asustara. Había llegado demasiado lejos como para echarme atrás por un par de viejos. Unos segundos después ya estábamos adentro de la casa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Antes de contarles cómo se fue dando aquel encuentro, tan lleno de extrañas frases, dudosas señales y más golpes de efecto, tengo que hacer una aclaración. Por momentos todo me pareció &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;una gran farsa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;. Así es. Hubo varios diálogos, gestos y miradas que el Narrador y su amigo parecían &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;haber ensayado muchas veces.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Por supuesto, todo se fue desarrollando con una gran naturalidad, pero hubo cosas que no me convencieron. Los miraba asombrada y no podía dejar de pensar &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;“Están actuando, están representando una obrita de teatro para mí, lo planearon todo”.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Claro que también hubo momentos en los que descarté esa idea y todo parecía la pura verdad.  Al igual que prácticamente toda mi investigación, fue un momento marcado por una excesiva ambigüedad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;La casa del amigo del Narrador estaba muy poco iluminada y llena de cosas en todos los rincones. Cruzamos una suerte de pasillo y llegamos a un &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;taller &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;en donde aquel hombre hacía su arte. Había pinturas, cuadros, pinceles y un caballete con una obra en pleno proceso que yo no podía ver. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;El tipo se sentó y siguió pintando&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Viste que al final iba a venir? – dijo de pronto el Narrador –Me debés 50 pesos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;- Ya sé, ya sé, después te los pago, no me rompás las bolas ahora –dijo muy malhumorado su amigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Ese diálogo inicial fue el primero de los momentos que me parecieron preparados de antemano. Ésta vez estaba decidida a no dejarme llevar por delante así que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;tomé la iniciativa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Y usted cómo se llama? Ya sé, no me lo diga: el Pintor ¿Verdad? –dije con cierto tono sarcástico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Casi –me respondió sonriendo maliciosamente –&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Soy el Dibujante&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Los dos viejos rieron y por un segundo tuve muchas ganas de insultarlos pero no podía perder la calma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Así que vos sos la hija de Julio… te veo el parecido físico pero nada más que eso ¿Eh? Leí algunas cosas de tu supuesta “investigación” y no le llegás ni a la suela de las zapatillas a tu viejo. Mucha carrera de periodismo y todo lo que vos quieras &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;pero de alma, de sangre, nada de nada, niña.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Al escuchar semejante crítica del Dibujante y observar su actitud  soberbia y llena de enojo, comencé a entender por dónde iba el asunto. Los dos amigos &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;estaban representando  sendos papeles.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;El Narrador era el “policía bueno” y éste, el “policía malo”.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Mire, señor, no vine a hablar de literatura. Su amigo me trajo diciendo que usted tiene algo que me va a servir para encontrar a mi papá así que ¿por qué no me lo da y nos ahorramos la comedia?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Los dos viejos se miraron. El Narrador sonreía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-No me vas a negar que algunas cosas del padre tiene –le dijo de forma burlona.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Al Dibujante no pareció gustarle mi respuesta y perdió la calma definitivamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Qué? Del padre no tiene nada. Yo las conozco a estas pendejas. Se hacen las valientes,  las que luchan por lo que creen pero en cuanto las cosas se complican abandonan todo ¿Por qué? –y comenzó a dirigirse a mí – &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Porque a fin de cuentas lo único que te importa a vos y a toda tu generación es tener una vida sin complicaciones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; ¡Lo único que querés es tener un título, una casa, una heladera, banda ancha, fines de semana, ropa a la moda y un noviecito que haga todo lo que le decís!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-No hable como si me conociera &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;¡Usted no tiene idea de quién soy!&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; –exclamé furiosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¡Jaja! Andá, volvete a tu casa, volvé a tu blog. Haceme caso. Esto no es para vos, niña. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;No merecés encontrarte con tu padre.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; – respondió el Dibujante y siguió pintando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Miré al Narrador y me hizo un gesto como de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;“ya lo escuchaste, no puedo hacer nada”&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;, pero estaba claro que yo no me iba a ir tan fácilmente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;-Escucheme bien claro, viejo. Yo no me voy de acá hasta que me dé el objeto que necesito. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Demostrame que lo merecés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Qué quiere que le diga? Hace 9 meses que estoy investigando. Esto se ha transformado en lo más importante de mi vida. No duermo ni como bien porque me la paso pensando todo el día en ese diario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Eso no me sirve.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Dale, che, dáselo ¿Para qué la hacés sufrir? –dijo de pronto el Narrador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Vos sabés porqué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;La sensación de que todo era &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;una gran farsa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; volvió con fuerza. Sin embargo, tenía que insistir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Bueno ¿Entonces qué le sirve?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Eso no te lo puedo decir, pero lo que sí te puedo decir es que veo en vos una chica curiosa que ha llegado muy lejos pero que &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;aún así no está preparada para lo que viene&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Y usted cómo sabe? ¡Estoy preparada para lo que sea!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Ah, sí? ¿Estás preparada para abandonar tu carrera, por ejemplo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Estás preparada para abandonar tu vida de comodidades?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Sí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;-¿Estás preparada para abandonar a tu familia, tal como lo hizo tu papá?&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Ah, pero qué viejo desgraciado había resultado ser el Dibujante. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Semejante golpe bajo me hizo titubear. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Me mordí los labios. El viejo me miraba con sus ojos cansados pero llenos de esa extraña energía esperando una respuesta. Tragué saliva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;-Sí.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Los dos amigos se miraron. La expresión de ambos había cambiado. Estaban sorprendidos. Por lo visto no esperaban una respuesta así. De pronto, mi figura se engrandecía en medio del taller. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Me sentía segura y capaz de todo.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Y? ¿Le sirve eso? ¿Me va a dar lo que necesito? –dije desafiante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Sí… claro que me sirve. –respondió seriamente el Dibujante, aunque se adivinaba un halo de satisfacción en sus ojos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Inmediatamente giró hacia mí el caballete que había usado durante toda la conversación. Grande fue mi sorpresa cuando vi que&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt; lo que había estado pintando era un mapa.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt; -Éste es el otro objeto que necesitás para encontrar a tu papá. Un mapa del Barrio. Cuando logrés descifrarlo, tu búsqueda habrá terminado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El Narrador sonreía de una manera un tanto paternal. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: trebuchet ms;font-size:100%;" &gt;Me sentía como si hubiera pasado una difícil prueba.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt; Luego, los dos ancianos me dieron un par de recomendaciones finales que apenas pude captar debido a la emoción. Después salí sola de la casa ya que el Narrador decidió quedarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Cuando me encontré nuevamente en la calle, empecé a llorar.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-7255713927578059628?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/7255713927578059628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=7255713927578059628&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7255713927578059628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7255713927578059628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2010/03/cuando-la-puerta-se-abrio-segunda-parte.html' title='Cuando la Puerta se Abrió - Segunda Parte'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/S5pySOu00iI/AAAAAAAAAFQ/39Z9pKBxjik/s72-c/pintor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-226867173751336734</id><published>2010-02-09T19:48:00.000-08:00</published><updated>2010-02-09T20:06:33.141-08:00</updated><title type='text'>Cuando la puerta se abrió  - Primera Parte</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/S3ItSzjlMJI/AAAAAAAAAFI/lG0GNAx21vI/s1600-h/door.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/S3ItSzjlMJI/AAAAAAAAAFI/lG0GNAx21vI/s400/door.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5436457501289951378" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;¡Hola a todos! Acá estoy de regreso, lista para publicar el primer post del 2010. Realmente los extrañé.Pido disculpas a todos por mi larga ausencia pero, como muchos ya saben, me tomé algunos días de vacaciones para descansar la mente de tanta investigación. Estuve en el campo, en medio de la nada, rodeada de verde (y mosquitos). Por supuesto, por más que quise, me fue imposible dejar de pensar en la desaparición de mi papá, en su diario y en todos estos raros sucesos. Pero por sobre todo, me fue imposible no pensar en lo último que me pasó. Sin lugar a dudas, lo más perturbador que me ha ocurrido jamás.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Recordarán que en el post titulado &lt;a href="http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/11/el-punto-sin-retorno.html"&gt;El Punto Sin Retorno&lt;/a&gt; comenté mi nueva visita al Barrio buscando la casa donde, según Franco, el tipo de las antigüedades, vivió mi papá en versión adulta (o al menos otro hombre también llamado Julio Figueroa). Bien, a continuación voy a contarles lo que pasó luego de encontrar la casa y tocar el timbre. Si bien este suceso ocurrió a finales del año pasado, recién terminé de escribirlo hace un par de horas. Debido a eso no pude recordar exactamente como pasó todo, pero a grandes rasgos, así fue:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Llegué en medio de una siesta calurosa y silenciosa. No había nadie en las calles, algo que parece ser una constante en el Barrio. La ansiedad y las dudas crecían con cada paso que daba en dirección a la casa. La vieja Torre que antes se usaba para abastecer de agua a los habitantes se levantaba imponente y parecía observarme. Cuando encontré la casa y toqué el timbre &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;me di cuenta que no sabía qué iba a decir si alguien salía&lt;/span&gt;. No tenía nada preparado y estaba tan nerviosa que ni siquiera me sentía capaz de improvisar. Cuando vi que la puerta se abría sentí mi corazón acelerarse y llegué a pensar que no me iba a salir la voz. Entonces apareció &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;un hombre de unos 70 años. Era muy alto y delgado, el pelo le llegaba a los hombros y lo tenía muy blanco. Parecía estar en un muy buen estado físico.&lt;/span&gt; Desde la puerta me dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Hola”&lt;/span&gt;. Le respondí lo mismo pero ya no pude decir otra cosa. Estaba paralizada, no sabía qué inventar. Estaba viviendo una situación increíblemente surrealista que no se parecía a nada que hubiera vivido antes. El hombre me miraba sin entender qué me pasaba y enseguida me dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“¿Buscás algo?”&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Sí”&lt;/span&gt; contesté sin pensar pero al instante dije &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“No, me confundí, disculpe”&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Di media vuelta y me fui rápidamente&lt;/span&gt;. ¿Qué estaba haciendo? ¡Estaba huyendo! ¿Qué clase de estudiante de periodismo era? ¿Qué clase de “súper investigadora de misterios” haría lo que yo estaba haciendo? La situación me había superado y mi mejor idea era escapar. Pero no alcancé ni a dar cinco pasos cuando escuché la voz del hombre decir &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;“¿Julieta?”&lt;/span&gt;. Sin poder creerlo me di vuelta. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Cómo dijo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Vos sos Julieta? ¿La hija de Julio?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Pero… ¿Y usted cómo sabe eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;"&gt;-Porque tu papá me dijo que ibas a venir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;No estaba segura de aceptar la invitación de aquel viejo a pasar a su casa pero mi intriga era tan grande que estaba al borde de un ataque de nervios. A simple vista, la casa parecía muy ordenada. Tenía muchos muebles de madera, una gran biblioteca con muchos libros y varios cuadros colgados en las paredes. Uno que me gustó mucho representaba el cofre de un tesoro que tenía la tapa abierta y dejaba ver cientos de monedas doradas en su interior. El hombre apareció con un vaso de jugo y me lo ofreció. Le dije &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“no, gracias”&lt;/span&gt; pero insistió diciéndome que seguro estaría muerta de sed por el calor. Yo no estaba dispuesta a tomar del vaso de un desconocido. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El tipo parecía serio y educado pero el asunto se tornaba cada vez menos confiable.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Mire… ¿Por qué no me dice de una vez lo que quiero saber?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Como vos quieras, Julieta. Sentémonos y hablemos tranquilamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El viejo dejó a un lado el vaso de jugo y empezó a hablar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Has recorrido un largo camino ¿No? Y pensar que todo empezó como un trabajo para la facultad…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Yo me ponía cada vez más nerviosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-…Pero después encontraste el diario de tu papá y te obsesionaste. Parece una característica típica de los Figueroa. – dijo casi riendo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Espere, por favor, espere… - dije tratando de pensar claramente - &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Acaso no me piensa decir cuál es su nombre, por lo menos?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Jeje, no hay caso, che, no podés con tu alma de periodista ¿Qué importa cuál es mi nombre? ¿Qué importa quién soy? Lo que importa es que conocí a tu papá y probablemente tenga las respuestas que has estado buscando. Pero &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;si te hace falta un nombre, podés decirme “Narrador”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;¡Bueno! Si hacía falta algo más para hacerme perder totalmente la paciencia, el viejo éste me lo acababa de dar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Narrador? ¿Me está cargando? ¿Es que nadie tiene un nombre de verdad? El Jefe, El Cazador, El Mensajero… Mire, si no me va a dar respuestas directas, mejor me voy – dije levantando la voz y dirigiéndome hacia la puerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;"&gt;-Como quieras, pero si te vas, ya no vas a poder encontrarte con tu papá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El viejo tenía una extraña habilidad para dar &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;golpes de efecto&lt;/span&gt; en los momentos precisos. Realmente parecía un Narrador. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Indudablemente había dicho eso buscando impresionarme pero no lo había conseguido&lt;/span&gt;, lo cual hizo que la decepción se reflejara claramente en su cara ¿Por qué no lo había conseguido? Porque ya me esperaba algo así. Ya empezaba a descubrir los trucos del viejo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Ajá, encontrarme con mi papá ¿Usted me quiere decir que él está vivo y que siguen en contacto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Hmm, podría decirse…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Escucheme, señor Narrador. Como ya debe saber, vine hasta esta casa luego de encontrarme con el enfermito de las antigüedades &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Quién me asegura que ustedes dos no se han puesto de acuerdo para jugar conmigo, para hacerme una broma tan pelotuda como ésta?&lt;/span&gt; Y le voy a decir algo más: toda mi investigación, incluyendo el diario de mi papá, están en Internet así que no espere que me sorprenda diciéndome cosas que cualquier persona podría saber, como por ejemplo, mencionar el diario.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El viejo me miraba con los ojos bien abiertos y con una extraña sonrisa. Parecía satisfecho de oírme decir todas esas cosas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Vos estás esperando que te diga algo que te convenza de que estoy diciendo la verdad, Julieta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-No me vendría mal…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-O sea que vos sos la que viene a mi casa haciendo preguntas raras pero soy yo el que tiene que dar explicaciones, jejeje… Decime, Julieta ¿Qué esperabas encontrar al venir acá?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-No sé, algo concreto, ya me cansé de tanta ambigüedad. Nada de todo esto tiene sentido. Mi papá desaparece sin dejar rastros, años después me encuentro con ese diario lleno de cosas extrañas, más tarde un gordo me dice que cuando él era chico conoció a mi papá y que vivía en esta misma casa pero ya era adulto, lo cual es imposible &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¡Y como si todo eso fuera poco, vengo hasta acá y usted me dice que hay posibilidades de encontrarme con él!&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Sos igual a tu papá, obsesionada con los misterios y con buscar la verdad. Justamente &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;por eso mismo te abandonó a vos y a tu mamá. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Qué? – pregunté mientras la sangre se me helaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Así es, Julieta. Ni secuestro, ni asesinato, ni encuentro con extraterrestres. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tu papá desapareció por decisión propia.&lt;/span&gt; Tenía algo mucho más importante que hacer más que envejecer adentro de una familia…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El viejo volvía a la carga con otro golpe de efecto y esta vez estaba consiguiendo lo que buscaba. No puedo describir muy bien cómo empecé a sentirme, pero fue uno de esos momentos en los que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;tus peores sospechas comienzan a confirmarse y vos no querés aceptarlo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-No le creo nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Pensá un momento, Julieta. Hacer desaparecer a alguien conlleva cierta inversión de tiempo y esfuerzo&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; ¿Por qué alguien se metería en semejante problema para desaparecer a un tipo tan inofensivo como tu papá? &lt;/span&gt;Vos misma lo escribiste: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“No andaba en nada raro. Trabajaba y se llevaba bien con todo el mundo.”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-No puedo estar segura de eso… y usted tampoco. – dije tratando de demostrar una firmeza que ya había perdido hacía rato.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿No? &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Conozco a tu papá prácticamente desde siempre&lt;/span&gt;. Lo vi niño, adolescente, adulto, casado. Conozco sus sueños, sus frustraciones, sus ideas, sus planes ¿Y vos, Julieta? Apenas tenés un vago recuerdo de él levantándote en brazos en el living de tu casa ¿Por qué te cuesta aceptarlo? Tu papá se fue porque quiso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Entonces, mientras el viejo hablaba y presentaba sus devastadores argumentos,&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; se me vino a la mente la imagen de mi mamá&lt;/span&gt;. Fue peor que recibir un mazazo. Pensé en cómo me había criado sola y cómo había sufrido tanto por su esposo desaparecido y, sin embargo, todo indicaba que mi papá se había ido por su propia cuenta. Quise ser fuerte. No quería dejarme llevar por las palabras de un viejo que ni conocía pero ya era demasiado tarde. Al fin y al cabo, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;esa era una de las teorías que yo manejaba&lt;/span&gt;. Al fin y al cabo, era lo más lógico. De repente, mi creciente angustia empezaba a mezclarse con otro sentimiento: la rabia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Entiendo que sea un duro golpe para vos, Julieta, pero esa es la verdad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Por qué me está contando todo esto? – le pregunté tratando de contener las lágrimas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms; font-weight: bold;"&gt;-Porque tu papá me lo pidió. Tiene muchas ganas de verte, Julieta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Ah, sí? ¿Y dónde está?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Eso es algo difícil de saber pero tengo justo lo que necesitás para encontrarlo – y mientras hablaba, el viejo se fue hacia su habitación y al instante volvió &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;con un pequeño cofre de madera. Lo abrió y en su interior había una llave.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Qué es esto?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-Uno de los dos objetos que te van a hacer falta para encontrarte con tu papá. El otro lo tiene un amigo mío&lt;/span&gt;, vive a unas ocho cuadras de acá ¿Vamos? – dijo el viejo con un entusiasmo casi infantil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Todo se desarrollaba demasiado rápido y apenas podía captar la mitad de las cosas que el Narrador me decía. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En menos de media hora, me había tirado en la cara un montón de golpes de efecto y se había guardado para el final el más doloroso de todos &lt;/span&gt;¿Acaso mi papá realmente nos había abandonado? ¿Y de dónde había salido esa llave que ahora me mostraba? &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Pero no había tiempo para pensar demasiado. El viejo estaba parado en la puerta indicándome que&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; lo único que le importaba era llevarme hacia la casa de su amigo&lt;/span&gt;, el cual, supuestamente, tenía el otro objeto que yo necesitaba para encontrarme con mi papá. Todo era muy confuso y me atemorizaba pero, cuando ya había logrado reprimir las lágrimas, un pensamiento totalmente esclarecedor sacudió mi cerebro: Si mi papá realmente andaba por ahí, dispuesto a hablar conmigo, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;tenía que encontrarlo costara lo que costara&lt;/span&gt;, total, ya había cruzado hacía mucho el punto sin retorno. El Narrador abrió la puerta y me dispuse a seguirlo a donde fuera que me llevara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  lang="ES-TRAD" &gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-226867173751336734?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/226867173751336734/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=226867173751336734&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/226867173751336734'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/226867173751336734'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2010/02/cuando-la-puerta-se-abrio-primera-parte.html' title='Cuando la puerta se abrió  - Primera Parte'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/S3ItSzjlMJI/AAAAAAAAAFI/lG0GNAx21vI/s72-c/door.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-3810263934328201980</id><published>2009-12-11T06:15:00.000-08:00</published><updated>2009-12-11T06:58:24.706-08:00</updated><title type='text'>Capítulo 11: La Batalla Final</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SyJUVeXqsMI/AAAAAAAAAE4/qBe--kzaPQQ/s1600-h/batalla.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 251px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SyJUVeXqsMI/AAAAAAAAAE4/qBe--kzaPQQ/s400/batalla.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5413982429959073986" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;p class="MsoNormal" style=""&gt;&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:10pt;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-size:100%;" &gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Finalmente, mi papá, Julio, llega a donde quería y relata de manera cruda pero con cierto estilo, la batalla final entre la Banda del Jefe y la Banda del Cazador. De más está decir que exagera muchas cosas, me cuesta creer que hubo muertos, por ejemplo. Sin embargo, es un capítulo extremadamente inquietante y con ciertos detalles extraños (atención a cuando el Jefe lo mira a los ojos y se atemoriza). Espero que disfruten tanto como yo uno de los últimos capítulos del diario de mi papá. En cuanto a mi propia investigación, paciencia porque muy pronto les voy a traer novedades ;)&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La adrenalina fluía en grandes cantidades. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ante nuestros ojos se desplegaba el ejército más grande que jamás hubiéramos visto.&lt;/span&gt; La Banda del Jefe marchaba preparada para la batalla y nada los iba a detener. Entre sus filas podía distinguir al Jefe, a Victoria, a Pablo y sus dos espadas, a un grandote que parecía mayor que el resto y llevaba un garrote, a la chica del vestido morado que le había dado el cuchillo al Jefe con el que me amenazó la primera vez, también vi a dos gemelos… Del otro lado, los esperaba la Banda del Cazador, preparados para recibir un ataque que de sorpresivo ya no tenía nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¡Nos subamos al árbol para ver mejor! – dijo Lombriz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente empezamos a trepar las ramas. Mientras lo hacía, trataba de pensar claramente cómo íbamos a aprovechar semejante situación para meternos en la Base del Cazador y buscar los Planos Maestros. Desde lo alto tendríamos una excelente vista para analizar la situación.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lombriz fue el primero en llegar a la punta del árbol y cuando a mi me faltaban un par de metros para alcanzarlo, sentí un dolor horrible en la espalda. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“¿Qué pasa?”&lt;/span&gt; pensé y al instante, otra puntada, y después otra en el brazo. Resbalé y empecé a caer. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Golpeé mi cuerpo contra varias ramas pero eso también amortiguó mi caída&lt;/span&gt; y, cuando llegué al suelo, no fue tan doloroso. Al levantar la vista, vi al Jefe acercarse junto con Victoria, que llevaba algunas piedras en la mano. Ya entendía lo que había pasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Te dolió? ¿Cómo te escapaste, hijo de puta? – me dijo el Jefe al borde de un ataque de furia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Me levanté a duras penas pero me devolvió al suelo con un puñetazo en la cara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Qué estás tramando? ¿Quién carajo sos?&lt;/span&gt; – me decía mientras me tomaba del cuello.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Yo todavía estaba conmocionado por el golpe. Me dolía todo pero estaba tan sumergido en ese estado entre el sueño y la realidad que no me importaba. Es más, era algo placentero.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Jefe me trajo decididamente a la realidad con un nuevo puñetazo&lt;/span&gt;, esta vez, en el estómago. Luego me levantó prácticamente de las orejas mientras gritaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“¡Dale, respondeme!”&lt;/span&gt;. Siguió pegándome por todos lados y luego me volvió a agarrar del cuello para ver si esta vez le decía algo pero, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;al mirarme a los ojos, su cara se transformó y retrocedió.&lt;/span&gt; Fue algo de un segundo y creo que el resto de la Banda no se dio cuenta, pero yo sí. Su rostro lleno de furia se volvió un rostro lleno de temor. Como dije, fue solo por un segundo pero lo suficiente como para que dejara de golpearme y amenazarme. Yo no alcanzaba a entender qué le pasaba. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Jefe se quedó en silencio, dudando y confundido&lt;/span&gt;. La Banda empezaba a extrañarse y finalmente Pablo le preguntó qué iban a hacer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Vamos a seguir con el plan, pero quiero que dos de ustedes se queden vigilando a éste… no lo pierdan de vista, tengo mucho que preguntarle… - respondió tratando de mostrar firmeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Antes de irse, Victoria se acercó al árbol y miró hacia arriba. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Temí por Lombriz, pero él ya no estaba&lt;/span&gt;. Quién sabe en qué momento había aprovechado para esconderse en otro lado. Indudablemente, mi amigo era un maestro.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;La Banda del Jefe se puso en marcha rumbo a la Base del Cazador y, cuando Victoria pasó a mi lado, no sé porqué tuve el irrefrenable deseo de decirle &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;“Ya nos vamos a encontrar de nuevo, me debés una”&lt;/span&gt;. Victoria sonrió como si no me tomara en serio al tiempo que me lanzaba una mirada profunda y enigmática.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Todo lo que siguió después fue totalmente confuso y estremecedor. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Gritos, muchos gritos, golpes, chicos cayendo al suelo desangrándose, huidas…&lt;/span&gt; Me sigo acordando de ese día y de esos sucesos y no puedo creer de dónde saqué el valor para moverme en semejante caos y mucho menos cómo hice para sobrevivir. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Dos tipos se quedaron vigilándome tal como el Jefe les había ordenado.&lt;/span&gt; Estábamos en una esquina, a una cuadra de la Base del Cazador. Yo quería ver cómo la Banda del Jefe invadía la Base y empezaba la batalla pero los tipos no me dejaban mover y me tenían sentado contra un árbol. Me dolía básicamente todo el cuerpo y tenía un ojo muy hinchado por los golpes, pero no me importaba. No había llegado tan lejos para ahora tener que estar sentado contra un árbol. Entonces, en la vereda del frente y asomándose detrás de un árbol &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;apareció Lombriz&lt;/span&gt;. Me hacía unas señas que no entendía pero creo que su idea era que me pusiera a distraer a los dos chicos para que él los sorprendiera y me liberara. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Eso me parecía muy peligroso y empecé a decirle que “no”&lt;/span&gt; con la cabeza pero uno de los tipos se dio cuenta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué hacés? ¿A quién le hacés señas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Al ver que se venía con ganas de pegarme me puse de pie pero entre los dos me empezaron a empujar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¡No, no! ¿Quién te dijo que te pararas?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Uno de los dos ya había levantado su puño para estampármelo en la cara cuando un estruendoso ruido nos sorprendió a todos. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Eran voces, muchas voces que gritaban&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué mierda es eso? – dijo uno de los chicos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-El Cazador sabía que lo iban a atacar y les tenía preparada una emboscada ¡Vayan a ayudar! – dije casi riéndome.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Entonces Lombriz cruzó la calle a toda velocidad y se puso a dar devastadores puñetazos a los dos sorprendidos vigilantes.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Nunca lo había visto golpear tan fuerte a nadie&lt;/span&gt;. No les dio tiempo a nada, el ruido que hacían sus golpes era increíble. Enseguida los dejó a los dos tirados en el suelo con las caras desfiguradas y llenas de sangre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¡Gracias, Lombriz! – fue lo único que pude decirle.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-De nada ¿Y ahora qué hacemos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Vamos a la Base del Cazador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Mientras nos acercábamos podíamos escuchar el impresionante caos que se había desatado. El ruido de la batalla era tan grande que, cuando llegamos al muro que nos separaba del interior de la Base, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;empezamos a dudar sobre si era buena idea meterse&lt;/span&gt;. Decidí subir y asomarme por encima de la pared pero al instante tuve que dejarme caer porque &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;una gran llamarada casi me quema la cabeza.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¡Están usando fuego! – dije asombrado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Esto es muy peligroso, Julio ¡Si nos metemos ahí seguro nos matan!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡Ya sé pero ahora es el momento, tenemos que aprovechar la confusión, después ya no vamos a poder adueñarnos de esos Planos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Lombriz no quería saber nada entonces me acerqué a él y con una mezcla de ruego y furia le dije:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;-¡Vamos, Lombriz! Si no lo querés hacer por vos, ni por Florencia, ni por mí, hacelo por la aventura.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Al mirarme a los ojos, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lombriz se estremeció igual que el Jefe&lt;/span&gt; y puso la misma cara de temor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;¿Qué pasa? – le pregunté.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Tenés razón, Julio. Vamos a buscar esos Planos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Cruzamos el muro y entramos al patio de aquella casa que hacía las veces de la Base de la Banda del Cazador. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El espectáculo era aterrador&lt;/span&gt;. Las dos bandas más numerosas se estaban enfrentando a muerte. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Alrededor de 100 chicos &lt;/span&gt;estaban atravesándose con palos, rompiéndose las cabezas con piedras, reventándose con cadenas… Había varios tirados sobre el pasto, cubiertos de sangre. Vi a &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pablo &lt;/span&gt;manipular sus dos palos/espadas como un samurai, matando en segundos a todos los que le hacían frente. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Victoria &lt;/span&gt;se mantenía distante, derribando a cualquiera con sus piedras y su puntería de otro planeta. Uno de los &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;gemelos &lt;/span&gt;manipulaba fuego. No pude verlo detenidamente pero parecía que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;lo llevaba en sus propias manos&lt;/span&gt;. El &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;grandote &lt;/span&gt;del garrote tenía una fuerza descomunal y literalmente aplastaba a sus rivales. La Banda del Cazador no se quedaba atrás y la mayoría de ellos atacaba con una suerte de &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;afiladas lanzas&lt;/span&gt;. Algo que nunca voy a olvidar es que uno de ellos tenía grotescos rasgos de insecto: grandes ojos y una boca en forma de trompa. A algunos metros estaba la &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;cabaña de madera&lt;/span&gt; en donde, quizás, estarían los Planos Maestros. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lombriz y yo nos movíamos rápidamente por el medio de la batalla&lt;/span&gt; mientras los muertos caían a nuestro alrededor. Íbamos desarmados pero nadie parecía darse cuenta de nuestra presencia. Corrimos sin parar hasta que en un momento me di cuenta que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lombriz ya no estaba a mi lado&lt;/span&gt;. Desesperado, comencé a mirar para todos lados mientras gritaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“¡Lombriz, Lombriz!”&lt;/span&gt; pero el ruido era tal que ni yo mismo me escuchaba. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Me pareció verlo tirado mientras uno le pegaba fuertemente con un palo&lt;/span&gt;. Quise ir a detenerlo pero un &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;enorme tipo armado con lo que parecía un pedazo de hierro&lt;/span&gt; se paró frente a mi dispuesto a partirme la cabeza. Instintivamente me cubrí con mi brazo y, cuando me preparaba para recibir el golpe, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Berenice&lt;/span&gt;, la chica misteriosa del vestido morado, la que le había dado un cuchillo al Jefe en mi primer encuentro con él, la que me había mirado tan extrañamente aquella vez, apareció veloz como un rayo y en un abrir y cerrar de ojos &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;le cortó la garganta&lt;/span&gt;. Por unos segundos me quedé petrificado, mirándola sin poder decir nada, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;hasta que Berenice me dijo &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;“Andá”&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;, señalándome con la cabeza la cabaña.&lt;/span&gt; Me puse a correr nuevamente esquivando todos los obstáculos. Cuando llegué a la puerta de la cabaña no podía creer que todavía siguiera vivo. Puse la mano en el picaporte pero ésta &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;se abrió bruscamente y alguien salió a toda velocidad &lt;/span&gt;atropellándome y tirándome al suelo. Llevando una bolsa cargada de cosas, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Damián &lt;/span&gt;se escapaba por los fondos de la Base. Casi sin aliento, me levanté y corrí tras él mientras balbuceaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Los Planos Maestros… se lleva los Planos Maestros”.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-3810263934328201980?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/3810263934328201980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=3810263934328201980&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/3810263934328201980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/3810263934328201980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/12/capitulo-11-la-batalla-final.html' title='Capítulo 11: La Batalla Final'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SyJUVeXqsMI/AAAAAAAAAE4/qBe--kzaPQQ/s72-c/batalla.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-3613887743187031272</id><published>2009-11-11T04:55:00.000-08:00</published><updated>2009-11-11T04:59:49.195-08:00</updated><title type='text'>El Punto Sin Retorno</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Svq0kbjhSGI/AAAAAAAAAEw/vQRRJBd2Ks8/s1600-h/sin_retorno.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Svq0kbjhSGI/AAAAAAAAAEw/vQRRJBd2Ks8/s400/sin_retorno.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5402829240949360738" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Cuando empecé con este blog, allá por el mes de mayo, ya hacía un mes que había comenzado con la investigación. Ya había encontrado el diario de mi papá, ya lo había leído por completo y ya estaba elaborando mis propias teorías. Teorías que, por el momento, no las he publicado porque antes quiero terminar de subir todos los capítulos (no es cuestión de dar “spoilers” a los lectores). Ya he dicho varias veces que me fascina investigar, que me encanta descubrir misterios y redescubrir el pasado. Lo que no he contado es que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;me fascina pero de manera prácticamente enfermiza&lt;/span&gt;. Es una obsesión. Si hay algo atrapante, algo que necesita ser investigado y puesto al descubierto, yo voy a estar ahí dispuesta a llevarlo a cabo hasta las últimas consecuencias. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Puedo pasar días y horas sin comer y sin dormir&lt;/span&gt; haciendo esto. Incluso una vez me desmayé! (por suerte estaba en mi casa así que no hubo problema, solo tuve que recibir un buen reto por parte de mi mamá, jeje) Algunos amigos me dijeron que podía ser algo fuerte investigar sobre mi papá, ya que, al haber desaparecido, podía afectarme “emotivamente” exponerme tanto a su pasado, pero la verdad es que eso nunca pasó. Es más, al principio ni siquiera me importaba que fuera mi papá. Solamente me importaba resolver el misterio, descubrir cosas nuevas. No lo extraño&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; ¿Cómo lo voy a extrañar si ni siquiera me acuerdo de él?&lt;/span&gt; Tenía 5 años cuando desapareció, lo único de lo que me acuerdo vagamente es de él levantándome en brazos, en el living de mi casa. Nada más. Pero a medida que fueron pasando los meses y fui metiéndome cada vez más y más en esta historia empecé a sentirme identificada con él. Me dieron ganas de conocerlo algún día (si eso fuera posible). ¿Por qué? Porque &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Julio Figueroa&lt;/span&gt;, el chico que escribió ese diario a los 12 años es como yo. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Fanático de los misterios, capaz de soportar todos los golpes y todos los peligros con tal de resolverlos y de vivir aventuras.&lt;/span&gt; Al fin y al cabo es mi papá. Al fin y al cabo tenemos la misma sangre y eso sí que es fuerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Bueno ¿Y por qué estoy escribiendo todo esto? Porque tengo la impresión de que he llegado al punto sin retorno. Tal como lo conté en un comentario del post anterior, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;volví a encontrarme con Franco&lt;/span&gt;, el tipo extraño del negocio de antigüedades. Se acordarán que primero recibí varias llamadas incómodas y raras por parte de él (nunca me enteré cómo consiguió mi teléfono) y finalmente me convenció de reunirnos diciéndome que había conocido a mi papá. Cuando fui a su negocio comprobé en carne propia que el tipo o está algo trastornado, o le encanta jugar y perturbar a la gente, o las dos cosas. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Me dijo que cuando era chico (de unos 11 años) vivió en el Barrio y, efectivamente, conoció a mi papá… pero que era adulto y tenía una familia.&lt;/span&gt; En esa ocasión me fui totalmente alterada no sin antes amenazarlo con denunciarlo o directamente con ¡dispararle! (sí, lo más absurdo que he dicho en mucho tiempo) si volvía a molestarme. Pero, bueno, al final fui yo la que volvió a llamarlo ¿Y por qué hice semejante cosa? Ya lo dije: porque estoy obsesionada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Nos pusimos de acuerdo y decidimos volver a reunirnos en su negocio de antigüedades.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Entré una vez más a ese impactante lugar y ahí estaba Franco con su desagradable sonrisa y su horrible cicatriz. Ignoré eso y decidí ser directa. Había ido hasta allí para saber sólo una cosa: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;la dirección exacta del Julio Figueroa que dijo haber conocido&lt;/span&gt;. Conozco la casa donde mi papá vivió, incluso le saqué fotos, ahora necesitaba saber si el Julio adulto vivió en otra casa o si Franco se equivocó (mi sospecha era que quizás se confundió con mi abuelo, pero mi abuelo no se llama Julio). Al escucharme, lo primero que hizo fue reírse en mi cara. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Gordo hijo de puta”&lt;/span&gt; pensé. Pero entonces dejó de reírse. Agarró un papel y una lapicera y se puso a dibujar un plano. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Esta es la Torre, la ubicás ¿no? Bueno, Julio Figueroa, tu papá, vivía acá”&lt;/span&gt;. Cuando dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“tu papá”&lt;/span&gt; me lanzó una mirada burlona. Me dio mucha rabia pero ya tenía lo que quería así que no dije nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;En conclusión: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Había dos Julio Figueroa en el Barrio&lt;/span&gt;. Uno tenía 12 años y era mi papá, el otro era adulto, tenía una familia y vivía cerca de la Torre. Eso o Franco estaba jugando conmigo, engañándome quién sabe para qué. Le dije&lt;span style="font-style: italic;"&gt; “gracias” &lt;/span&gt;y me fui rápidamente sin mirarlo. Cuando salía del local me dijo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Mandale saludos a tu papá”&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Y entonces volví al Barrio&lt;/span&gt;. Con el plano que Franco me dibujó me dirigí hacia la casa cerca de la Torre. Sentía nerviosismo, expectativa, adrenalina y algo de angustia ¿Con quién me encontraría? Toqué el timbre y la puerta se abrió.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-3613887743187031272?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/3613887743187031272/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=3613887743187031272&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/3613887743187031272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/3613887743187031272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/11/el-punto-sin-retorno.html' title='El Punto Sin Retorno'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Svq0kbjhSGI/AAAAAAAAAEw/vQRRJBd2Ks8/s72-c/sin_retorno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-8923423486323063957</id><published>2009-10-30T07:15:00.001-07:00</published><updated>2009-10-30T07:37:16.721-07:00</updated><title type='text'>Primer Viaje al Barrio + Fotos</title><content type='html'>&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur2yaIwzWI/AAAAAAAAADY/UKswX9aXYVo/s1600-h/calle1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur2yaIwzWI/AAAAAAAAADY/UKswX9aXYVo/s400/calle1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398398449226927458" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Después de tanto tiempo, he decidido cumplir lo prometido y subir algunas de las fotos que saqué cuando fui al Barrio hace un par de meses. Fue algo mágico poder pisar las mismas calles que pisó mi papá. Pude comprobar que realmente es un Barrio &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;extremadamente silencioso y solitario&lt;/span&gt;, lo cual le da un matiz melancólico pero apacible al mismo tiempo. ¿Lo más lindo? &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Los miles de árboles que lo adornan&lt;/span&gt;. Un hombre que cortaba el pasto en la vereda de su casa con una máquina medio extraña (daba la impresión de haberla fabricado él mismo) me dijo que el Barrio está casi igual que hace 15 años solo que ahora hay menos baldíos y la mayoría de las calles ya están pavimentadas. Lógicamente no pude recorrerlo por completo porque es demasiado grande pero había dos cosas que no quería dejar de conocer: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;la casa donde vivió mi papá y la famosa Torre&lt;/span&gt; que menciona en el capítulo 1. También hubiera querido visitar la Base del Jefe y la del Cazador, por ejemplo, pero no tengo idea en dónde habrán estado ubicadas. Mi abuela me dibujó un plano porque dice que es muy fácil perderse en las calles del Barrio. Todo salió muy bien aunque me pasó algo raro y gracioso, porqué no. Mientras iba caminando hacia la Torre pude escuchar &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;la melodía de una flauta&lt;/span&gt;. Cuando me detenía a mirar de dónde podía venir, la música paraba. Cuando volvía a caminar, la melodía arrancaba de nuevo. Me di cuenta que alguien me estaba haciendo una joda (una broma, para los amigos que no son de Argentina) y me fui. Nunca supe de dónde venía ese sonido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Habrán notado que el título del post es "Primer Viaje al Barrio", esto es porque hace poco &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;hice un segundo viaje&lt;/span&gt;, previo encuentro con Franco, el dueño del negocio de antigüedades. Pero eso se los cuento en la próxima entrada ;)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los dejo con las fotos!&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Hagan click sobre ellas para poder verlas más grandes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur28asbnpI/AAAAAAAAADg/nuPo1P3UEdA/s1600-h/calle2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur28asbnpI/AAAAAAAAADg/nuPo1P3UEdA/s400/calle2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398398621175226002" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur3JMLqZTI/AAAAAAAAADo/tJtf8crbuSc/s1600-h/calle3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur3JMLqZTI/AAAAAAAAADo/tJtf8crbuSc/s400/calle3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398398840617985330" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur3UApSC1I/AAAAAAAAADw/baWL_HJ9Fh0/s1600-h/calle4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur3UApSC1I/AAAAAAAAADw/baWL_HJ9Fh0/s400/calle4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398399026499554130" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: trebuchet ms;"&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur3nnGp3tI/AAAAAAAAAD4/HfGHEeH1ZL8/s1600-h/casa.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur3nnGp3tI/AAAAAAAAAD4/HfGHEeH1ZL8/s400/casa.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398399363240812242" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La casa donde vivió mi papá&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur37tRLV_I/AAAAAAAAAEA/VcSuJt5QkuA/s1600-h/calle5.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur37tRLV_I/AAAAAAAAAEA/VcSuJt5QkuA/s400/calle5.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398399708492945394" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4JVwlV0I/AAAAAAAAAEI/zseMnKTVaYE/s1600-h/calle6.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4JVwlV0I/AAAAAAAAAEI/zseMnKTVaYE/s400/calle6.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398399942700390210" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4UlMWWbI/AAAAAAAAAEQ/K3MCLpzrhCA/s1600-h/torre1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4UlMWWbI/AAAAAAAAAEQ/K3MCLpzrhCA/s400/torre1.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398400135821941170" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Torre vista desde lejos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4oiSmrwI/AAAAAAAAAEY/XEKPLYXtoH0/s1600-h/torre2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4oiSmrwI/AAAAAAAAAEY/XEKPLYXtoH0/s400/torre2.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398400478640254722" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4zw7H1BI/AAAAAAAAAEg/beFfvYcEnjw/s1600-h/torre3.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur4zw7H1BI/AAAAAAAAAEg/beFfvYcEnjw/s400/torre3.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398400671546856466" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur484W4BFI/AAAAAAAAAEo/_xaFS0HYFS4/s1600-h/torre4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 400px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur484W4BFI/AAAAAAAAAEo/_xaFS0HYFS4/s400/torre4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5398400828161131602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;La Torre. Hace varios años se usaba para llevar agua a las casas del Barrio. Ahora está abandonada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-8923423486323063957?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/8923423486323063957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=8923423486323063957&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/8923423486323063957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/8923423486323063957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/10/primer-viaje-al-barrio-fotos.html' title='Primer Viaje al Barrio + Fotos'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sur2yaIwzWI/AAAAAAAAADY/UKswX9aXYVo/s72-c/calle1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-69296142778807299</id><published>2009-10-22T09:15:00.000-07:00</published><updated>2009-10-22T14:37:07.856-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 10: Todas las Piezas Sobre el Tablero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SuCH5AfI77I/AAAAAAAAAC4/ldAX91jmkNE/s1600-h/chess.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SuCH5AfI77I/AAAAAAAAAC4/ldAX91jmkNE/s400/chess.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5395461767042756530" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No sé cuántas horas estuve en el calabozo de la Banda del Jefe, pero creo que fueron unas 4 o 5. Se trataba de una especie de cabaña de madera de 2 metros por 3 o algo así, totalmente oscura, sin ventanas y con piso de tierra. No veía absolutamente nada, solo una oscuridad total desplegarse frente a mí. Abrir y cerrar los ojos era exactamente lo mismo. Creo que nunca antes había experimentado de manera tan fuerte la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;sensación de ceguera&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Comencé a caminar casi con desesperación por ese pequeño espacio, tratando de definir sus medidas y de descubrir si había algo más. Pronto me invadió otra curiosa sensación: el vértigo. Puse mis manos hacia adelante por miedo a chocarme contra algo mientras creía adivinar que estaba en el medio de la habitación, pero pronto toqué una de las paredes. Sentí desconcierto e impotencia. No podía creer hasta qué punto dependía de mis ojos para orientarme. Frustrado, decidí sentarme en el suelo y esperar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Tenía mucha ansiedad. Seguramente Lombriz estaría muy preocupado preguntándose porqué tardaba tanto en volver, aunque ya debía hacerse una idea: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;nuestro súper plan había fracasado patéticamente y yo había recibido mi enésimo golpe en la aventura&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estuve un rato muy largo sentado en la tierra y pensando. Lentamente mis ojos empezaban a acostumbrarse a la oscuridad y podía distinguir las paredes y el suelo. No había mucho más. Lo único que podía hacer era mirar hacia la puerta con la esperanza de que se abriera pronto. El Jefe había dicho que me vendría a buscar para ir a invadir la Base del Cazador. Sin embargo, mi decepción iba a ser muy grande, porque finalmente&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt; el Jefe apareció y tenía novedades&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Mandé a investigar y decías la verdad: el Camino Secreto existe ¡Es increíble! Me pregunto cómo sabías eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No respondí nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Jaja, sos una caja de sorpresas, Julio. Bueno, vine a decirte que estamos listos para invadir al Cazador. Hoy va a ser un día histórico en el Barrio. Los golpes y los gritos se van a sentir en todas las esquinas. ¡Cómo esperé este momento! Quién hubiera dicho que un Don Nadie como vos iba a provocar semejante giro de acontecimientos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Jefe se burlaba de mí. Me moría de rabia. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Hubiera querido matarlo a golpes ahí mismo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; pero tenía que tranquilizarme. Me puse de pie dispuesto a salir y acompañar a la Banda a la Batalla Final.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Ah, hay un cambio de planes, Julio. Vos no venís con nosotros. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Te vas a quedar acá hasta que decida qué hacer con vos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Seguramente te voy a seguir haciendo preguntas, parece que sabés muchas cosas. Ah, y otra cosa: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;olvidate de los Planos Maestros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;, yo me quedo con esos, sea lo que sean. Si querés te traigo otro recuerdo, como por ejemplo, una oreja del Cazador ¡Jaja!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Jefe se fue dejándome totalmente confundido ¿En qué estaba pensando cuándo creí que hablarle de los Planos Maestros era una buena idea? ¿Qué me hizo pensar que el Jefe de la Banda más peligrosa del Barrio haría un trato conmigo? Me sentí el peor de los imbéciles. Lleno de rabia, empecé a patear el suelo como un chico de 5 años. En ese momento &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;la puerta se abrió y entró uno de los guerreros del Jefe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Se sorprendió al verme en pleno berrinche y yo traté de disimular. Cuando lo observé bien, me di cuenta que ya lo había visto antes, era uno de los chicos que estaba &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;en la entrada de la Base &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;con Pablo, el rubio de las dos espadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Julio, no tengo mucho tiempo así que voy a ser breve. La puerta va a quedar sin llave. Esperá unos 10 minutos y después salí y andate lo más rápido que puedas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo no entendía nada ¿Quién era éste y por qué me ayudaba? Si el Jefe lo descubría desobedeciendo sus órdenes no tendría piedad con él. Tenía que tener muy buenas razones para hacer lo que estaba haciendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El chico agregó algo más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Y cuando estés afuera, andá a la Base del Cazador y &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;encontrá los Planos Maestros&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Al ver la confusión en mi rostro, el chico aclaró, en parte, la situación:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;El Mensajero me habló de vos&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¡Así que eso era! No pude ocultar mi sorpresa. El Mensajero tenía razón. Tanto él como Florencia pertenecían a una Banda distinta a todas las otras. Recordé sus palabras: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;"No somos una Banda como las demás, que andan con palos y piedras peleando en las calles. Nosotros nos movemos en las sombras y hacemos todo en secreto"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Enseguida me acordé de cómo terminaba la frase &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;"...porque nuestra Banda tiene un objetivo muy claro: salvar al Barrio. Y para eso necesitamos esos Planos Maestros".&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿O sea que estás en la Banda del Jefe como infiltrado?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Mucha suerte, Julio - dijo sin hacerme caso mientras abría la puerta para irse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡Esperá! - dije casi desesperado - El Mensajero dijo que la misión de ustedes es salvar al Barrio ¿Salvarlo de qué?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;De la Gran Devastación&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; - respondió mientras salía del calabozo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;"La Gran Devastación" ¿Acaso había escuchado bien? ¿Qué quería decir con eso? Esas preguntas estuvieron bombardeando mi mente mientras trataba de calcular los 10 minutos que me había dicho el misterioso tipo. "La Gran Devastación". &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Sonaba a algo sublime y apocalíptico&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Ni siquiera podía imaginar de qué podría tratarse pero me impresionaba la forma en que sonaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mi corazón se aceleraba al máximo. Consideré que los 10 minutos ya habían pasado y que mi aventura estaba por llegar a su punto máximo. Era el momento de escapar del calabozo y de dirigirse a la Base del Cazador ¿Qué haría cuando llegara? ¿Con qué me encontraría?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Al correr por las calles del Barrio todo me pareció irreal, como dentro de un sueño. Había cierto movimiento. Chicos en bici, algunas Bandas viviendo sus propias aventuras, una nena con una pelota, etc. pero el movimiento mayor estaba a punto de producirse en la zona de Las Colinas. Allí, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;las dos Bandas más poderosas iban a chocar en una sangrienta batalla y yo tenía la loca intención de meterme en el centro mismo del caos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Me iba aproximando a la Base del Cazador pero no se oía ningún ruido. Ni golpes ni gritos. Evidentemente el Jefe aún no había llegado. Cuando faltaba una cuadra para llegar a la Base me detuve. Estaba terriblemente agitado y nervioso. No se veía ningún movimiento. Miré para todos lados y de repente escuché que alguien me llamaba. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Era Lombriz que estaba en lo alto de un árbol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡Julio! ¡Por fin apareciste! ¿Qué te pasó? - dijo mientras bajaba del árbol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-El Jefe me encerró en un calabozo pero alguien me ayudó a escapar ¡Ya están por venir a invadir la Base!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Qué?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡Sí! Le hablé al Jefe sobre el Camino Secreto y eso lo convenció de atacar ¡En cualquier momento va a llegar con toda su Banda!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡Se va a encontrar con una sorpresa porque estuve vigilando y pude ver que&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt; reforzaron la seguridad en ese Camino&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;! Es obvio que &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Damián &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;les debe haber avisado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¡Damián! Me había olvidado de él. Evidentemente se había ganado la confianza del Cazador. El Camino Secreto ya no era más secreto. Ahora el Cazador &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;estaba preparado para recibir al Jefe con una emboscada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estaba por preguntarle a Lombriz si se le había ocurrido alguna idea sobre cómo meternos en la Base y encontrar los Planos cuando una expresión en su rostro me llamó la atención.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Qué pasa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Ahí, en ese techo... hay alguien mirándonos ¿Quién es?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Me di vuelta y lo reconocí al instante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡Es Ezequiel!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Cuando Ezequiel se dio cuenta que lo habíamos descubierto salió corriendo y se perdió por entre los techos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡La puta madre! ¡Ahora va a decirle a Damián que estamos acá!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Mirá, Julio, llegaron tus amigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A media cuadra de distancia apareció la &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Banda del Jefe&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;. Armados con palos, espadas y otro tipo de armas, marchaban en todo su esplendor rumbo al Camino Secreto que los llevaría hasta la Base del Cazador. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;La Batalla Final había empezado&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-69296142778807299?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/69296142778807299/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=69296142778807299&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/69296142778807299'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/69296142778807299'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/10/capitulo-10-todas-las-piezas-sobre-el.html' title='Capítulo 10: Todas las Piezas Sobre el Tablero'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SuCH5AfI77I/AAAAAAAAAC4/ldAX91jmkNE/s72-c/chess.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-8779122111890207925</id><published>2009-09-30T16:32:00.000-07:00</published><updated>2009-09-30T16:38:52.908-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 9: Y entonces quedaron dos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SsPqiEOTZOI/AAAAAAAAACw/9wuin2dg99o/s1600-h/2siluetas.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 266px; height: 400px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SsPqiEOTZOI/AAAAAAAAACw/9wuin2dg99o/s400/2siluetas.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5387407450235430114" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Al otro día volví a reunirme con Lombriz. No dejaba de sorprenderme cómo la Banda se había reducido a nosotros dos. Florencia en el hospital, Alexis desaparecido, Damián en la Banda del Cazador y Ezequiel dando vueltas por ahí, seguramente sirviéndole de apoyo externo. Sin embargo, ambos estábamos enteros, dispuestos a continuar. Pero había que ser inteligentes. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Teníamos que inventar un plan que nos permitiera encontrar los Planos Maestros sin exponernos a las traiciones y a los cuchillos en la garganta.&lt;/span&gt; Había llegado el momento de pensar con claridad y desarrollar una estrategia perfecta. Estaba cansado de ser el estúpido al que traicionaban y amenazaban. Ahora me tocaba a mí dar un golpe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Con Alexis y el Errante desaparecidos, nos dábamos cuenta que lo mejor era probar con la Banda del Cazador. Infiltrarse nuevamente era arriesgado y algo tonto. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Entonces, tuve una especie de revelación. Uno de esos momentos en donde todas las piezas encajan mágicamente a la perfección.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Tenemos que contarle al Jefe lo de los Planos Maestros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Lejos de sorprenderse, Lombriz me miró con curiosidad, como sabiendo que se venía algo grande.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Mirá, el Jefe y el Cazador están a punto de entrar en guerra ¿No?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Sí, todo el año se ha venido hablando de eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Bueno ¿Y si le diéramos al Jefe la llave para derrotar al Cazador?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-O sea… ¿Contarle lo del camino secreto? ¿Ese que te lleva hasta su Base?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Ese mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Y que ganamos con eso?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Pienso negociar con el Jefe. Él me ayuda a encontrar los Planos Maestros y yo le digo cómo invadir y derrotar al Cazador sin correr riesgos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Lombriz dijo que era un plan genial pero también arriesgado &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Y si el Jefe decidía quedarse con los Planos?&lt;/span&gt; Yo también había pensado en eso pero igualmente teníamos que probar. Me sentía invadido por una extraña seguridad. Me sentía capaz de lo que fuera y tenía que aprovechar ese estado. Sin embargo, había otra cosa que nos preocupaba: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Damián y Ezequiel &lt;/span&gt;¿En que andarían esos dos traidores? Pensaba en la mente maliciosa de Damián y ya no me sentía tan confiado. Decidimos que Lombriz se acercaría a la Base del Cazador para espiar sus movimientos mientras yo iba a encontrarme nuevamente con el Jefe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;No tardé mucho en llegar a las puertas mismas de la Base del Jefe. Como lo suponía, inmediatamente me salieron al paso algunos guerreros. Sin alterarme, levanté mis manos y les dije que tenía información valiosa para el Jefe. Enseguida apareció un flaco, rubio y alto, que blandía &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;dos afilados palos a modo de espadas&lt;/span&gt;. Parecía de muy mal humor y por un momento creí que me atravesaría con una de sus armas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Y vos quién sos, maricón?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;En ese instante apareció el Jefe.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Está bien, Pablo, no hay problema. Adelante, Julio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Pasé por el medio de Pablo y sus guerreros y pude notar el desprecio con el que me miraban. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Tan acostumbrados estaban a ser lo más poderosos del Barrio que cualquier extraño era basura para ellos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Bien. Estaba en un momento crucial. Tenía que mostrarme seguro ante el Jefe pero también debía lograr que confiara en mí. Había decidido revelarle nada más y nada menos que el secreto de los Planos Maestros y la jugada tenía que salirme a la perfección.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El Jefe sonreía satisfecho. Veía como una victoria el hecho de que yo hubiera vuelto. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Desde el principio él sabía que yo tenía cosas importantes para decirle sobre el Cazador&lt;/span&gt; y ahora estaba ansioso por escucharme. Decidí que debía usar esa ansiedad en mi favor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Bueno, Jefe, no te equivocabas, tengo información para vos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El Jefe no ocultaba su satisfacción.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Te escucho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Cuando el Cazador me capturó acusándome de espía, tenía razón. Me infiltré en su Base buscando algo muy importante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Qué era?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Algo llamado Los Planos Maestros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El Jefe seguía sonriendo pero de forma diferente. Su intriga iba creciendo cada vez más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Nunca escuché sobre esos “Planos Maestros” ¿Qué son?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Todavía no se.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Hmm, no sabés, pero aún así te tomaste la molestia de venir a contármelo… ¿Qué es lo que buscás?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Quiero que me ayudes a robarle los Planos al Cazador – dije tratando de mostrar seguridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Jaja ¿Y a cambio de qué, Julio? Además ¿Qué pensás? ¿Que soy un pirata?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Bueno, está claro que no hubiera venido hasta acá si no tuviera algo para ofrecer: La victoria sobre la Banda del Cazador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Tal como esperaba, el Jefe pareció estremecerse al escucharme. Sin perder tiempo, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;le mencioné la existencia del camino secreto&lt;/span&gt; que podía llevarlo a las puertas mismas de la Base del Cazador sin ser descubierto. La intriga en los ojos del Jefe podía adivinarse a kilómetros de distancia y pronto hizo la pregunta que yo esperaba:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-¿Dónde está ese camino?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-No te lo puedo decir hasta tener tu palabra de que me vas a ayudar a encontrar los Planos Maestros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El Jefe accedió y procedí a explicarle con detalle dónde estaba el camino secreto que me había mostrado el Mensajero. Me daba algo de gracia y satisfacción que el chico más poderoso y respetado del Barrio tuviera que recurrir a mí para tomar sus decisiones. Se podía decir que lo tenía en mi mano. Ahora era yo el que controlaba la situación, o al menos eso creí en ese momento porque al terminar nuestra conversación, el Jefe me agradeció, me dio la mano, sonrió e hizo un extraño gesto a alguien que estaba detrás de mí. Al darme vuelta, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;recibí un terrible golpe en el estómago&lt;/span&gt;. El espantoso dolor que vino después solo puede ser comprendido por quien haya pasado por lo mismo. Me faltaba el aire y caí de rodillas mientras miraba a mi agresor reírse. Era Pablo, el rubio de las dos espadas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Seguramente, mientras venías caminando para acá, pensabas: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“El Jefe es un boludo, cuando le cuente mi historia, va a caer como pajarito en la trampa”&lt;/span&gt; ¿Me equivoco? ¡Jaja! ¡Seguro que lo pensaste! Y por otro lado ¿Hacer un trato conmigo? No, Julio, así no funcionan las cosas en el Barrio. Yo pongo las condiciones.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;El Jefe se agachó junto a mí para tenerme cara a cara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;-Y la condición que pongo es que a partir de ahora sos nuestro prisionero y después, vas a venir con nosotros a invadir la Base del Cazador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: trebuchet ms;"&gt;Apenas le presté atención. Sólo podía concentrarme en el intenso dolor que se prolongaba en mi estómago.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-8779122111890207925?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/8779122111890207925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=8779122111890207925&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/8779122111890207925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/8779122111890207925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/09/capitulo-9-y-entonces-quedaron-dos.html' title='Capítulo 9: Y entonces quedaron dos'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SsPqiEOTZOI/AAAAAAAAACw/9wuin2dg99o/s72-c/2siluetas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-3880925166170862049</id><published>2009-09-01T14:39:00.000-07:00</published><updated>2009-09-01T14:44:28.910-07:00</updated><title type='text'>En el negocio de antigüedades</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sp2VLdQCmnI/AAAAAAAAACo/ej_beiI6mfw/s1600-h/antiguedades.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 266px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sp2VLdQCmnI/AAAAAAAAACo/ej_beiI6mfw/s400/antiguedades.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5376617554213247602" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hace unos días les conté acerca del tipo que me llamaba diciéndome que había conocido a mi papá y de cómo sugería que nos encontráramos para hablar sobre el tema. Bien, con muchas dudas acepté y finalmente me encontré con él. Fue en su negocio de antigüedades. Un lugar extremadamente interesante, lleno de objetos y de historia. Me pasaría horas ahí adentro descubriendo cosas, pero es preferible que no porque &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;el tipo me puso realmente muy incómoda&lt;/span&gt;. Al margen de la fea cicatriz que tiene en el rostro, su actitud no me cayó nada bien.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Me observaba fijamente a los ojos con una mirada maliciosa y jugaba al misterioso todo el tiempo. De todas maneras, traté de no hacerle caso a eso y de escuchar lo que tuviera para decirme. ¿Cuándo y dónde había conocido a mi papá? Mi sorpresa fue grande cuando me dijo &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;“En el Barrio, cuando yo tenía 11 años”&lt;/span&gt;. Por un momento creí que me estaba queriendo decir que él fue uno de sus amigos ¿Tal vez Damián? ¿Lombriz? ¿Tal vez el mismísimo Jefe? No. Enseguida me aclaró el panorama: &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;“No éramos amigos, él ya era adulto y tenía una familia”&lt;/span&gt;. Le expliqué que eso no era posible porque en esa época mi papá tenía 12 años. Seguramente se estaba confundiendo. El tipo insistió. Dijo que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;se llamaba Julio Figueroa y que estaba seguro que era la misma persona&lt;/span&gt;. Con algo de rabia porque sentía que estaba perdiendo el tiempo le pedí que me explicara porqué estaba tan seguro pero se negó a profundizar más. Me puse muy nerviosa y, antes de irme, le dije que no me volviera a llamar porque lo iba a denunciar, aunque me parece que también le dije que iba a conseguir un arma y no iba a dudar en dispararle. No recuerdo bien, pero alguna cosa absurda de ese estilo fue lo que le dije.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-3880925166170862049?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/3880925166170862049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=3880925166170862049&amp;isPopup=true' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/3880925166170862049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/3880925166170862049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/09/en-el-negocio-de-antiguedades.html' title='En el negocio de antigüedades'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sp2VLdQCmnI/AAAAAAAAACo/ej_beiI6mfw/s72-c/antiguedades.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-7416525736655626747</id><published>2009-08-28T06:12:00.000-07:00</published><updated>2009-08-29T22:26:57.892-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 8: Increíble y Perturbador</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SpfYqJjNlLI/AAAAAAAAACg/zMSCzSHcD9M/s1600-h/caja.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SpfYqJjNlLI/AAAAAAAAACg/zMSCzSHcD9M/s400/caja.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5375002898919691442" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El padre de Florencia me hizo subir a su auto y partimos rumbo al hospital. Había hablado muy pocas veces con él. Siempre me saludaba muy amablemente pero nada más. Sin embargo, en aquel viaje en auto pude conocerlo mejor y me cayó demasiado bien. Primero me preguntó porqué estaba tan golpeado y cuando pensé que me iba a dar el típico sermón de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“no es bueno pelear”&lt;/span&gt; me dijo que cuando él era chico le encantaba vivir aventuras y se peleaba todo el tiempo. Me contó que era el líder de su propia banda, pero que no sólo peleaban sino que también les encantaba descubrir e inventar cosas y que estaban obsesionados con la magia. Hablaba entusiasmado, como si por un momento volviera a tener 10, 11 o 12 años. Me dijo que yo le hacía acordar mucho a él y que no debía perder la pasión por la aventura. Señalaba que cuando vamos creciendo y las responsabilidades empiezan a ser mayores uno tiende a dejar de lado lo que le gusta y nos olvidamos de las aventuras. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nos hacemos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;patéticos seres grises que van a la escuela o al trabajo y se mueren extrañando los días de juventud.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Algunos minutos después llegamos al hospital. No tuvimos que esperar demasiado para entrar a la habitación donde Florencia dormía. Verla así fue un golpe demasiado fuerte, sobre todo porque me hacía acordar al nefasto momento en el que se había caído del árbol, pero por otro lado me alegraba mucho poder verla de nuevo. Estaba hermosa y con una expresión de tranquilidad, pero &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;yo tenía la certeza de que se moría de ansiedad por no poder levantarse y salir a vivir su aventura.&lt;/span&gt; El médico le explicó al padre que Flor evolucionaba bien pero que todavía no podía saberse con exactitud cuándo iba a despertar. Con respecto a si iba a poder volver a caminar, dijo que aún era muy pronto como para saberlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo me moría de ganas por acercarme a su oído y contarle todo lo que me había pasado. Deseaba poder explicarle que la situación me había superado y que me quedaban muy pocas fuerzas como para seguir. Necesitaba un consejo, una idea, pero sobre todo, necesitaba ánimos. Me había quedado solo. Sin embargo, me tuve que quedar con las ganas. El padre de Flor estaba ahí y ni él ni nadie podían enterarse de mi misión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Durante el viaje de regreso, el padre de Florencia estuvo mucho tiempo en silencio. Se lo veía bastante mal. Ya no tenía ese brillo en los ojos que le había visto cuando recordaba sus aventuras. Ver a su hija inconsciente lo había devuelto a la realidad. Pero cuando estábamos llegando al Barrio volvió a hablar y sus palabras me impactaron:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;-Yo sé que Flor se va a poner bien. Todo esto es un momento muy desagradable y hay que pasarlo pero estoy tranquilo porqué sé que se va a despertar y va a volver a ser la chica imaginativa e inquieta que siempre fue. Además, si esto le tenía que pasar, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;prefiero mil veces que haya sido por caerse de un árbol viviendo una aventura que por otra razón más estúpida e inútil como un accidente en la ruta o una enfermedad.&lt;/span&gt; Cualquiera podría decir “Si no se hubiera subido a ese árbol esto no le habría pasado” pero ¿Sabés qué? Si no se hubiera subido a ese árbol sería una chica triste y reprimida. Una chica que un día va a ser una adulta arrepentida de no haberse subido a ese árbol.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Aquel hombre hablaba con una pasión y convicción que emocionaban, sin embargo, cuando ya faltaba una cuadra para llegar, dijo algo demasiado extraño y perturbador:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;-Julio, no te transformés en ese adulto. Vos no sos como la mayoría. No sos de los que se rinden, de los que abandonan la aventura, de los que le huyen al destino. Vos sos diferente. Obstáculos siempre hay ¡y menos mal! Porque sino, no habría ninguna aventura.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En ese momento paramos frente a su casa. Habíamos vuelto al Barrio. Bajé del auto algo aturdido por tantas emociones ¿Por qué me había dicho todo eso? &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Sabía acaso sobre mi misión? &lt;/span&gt;¿Acaso sabía que todo me estaba saliendo mal y que pensaba abandonar?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Entonces, cuando me estaba por despedir, el padre de Flor me dijo que esperara, que quería darme algo. Se metió a su casa y yo me quede de pie en la vereda. Al instante salió con una pequeña caja de madera en sus manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;-Julio, esto es para vos. Adentro hay algo grande. Algo que te puede ayudar. Pero no la abrás ahora. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Abrila cuando la angustia te ahogue, cuando el aburrimiento te haya consumido todos los huesos, cuando se te formen amargos pliegues alrededor de la boca, cuando realmente sientas que no hay esperanza.&lt;/span&gt; Ahora no. Ahora estás a tiempo de cambiar tu destino, de elegir el camino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El padre de Flor se despidió y yo me quedé de pie con la caja de madera en mis manos, mientras atardecía en el Barrio. Por un momento consideré la posibilidad de que aquel hombre estuviera loco pero la deseché rápidamente. Ese hombre realmente amaba la aventura y si me había regalado una caja de madera con algo “grande” adentro que sólo debía abrir cuando sintiera que ya no había esperanza, entonces así iba a ser. De repente, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;mi incertidumbre y mis temores comenzaban a apagarse ante una oleada de valor y determinación&lt;/span&gt;. No podía rendirme. Las palabras del padre de Flor empezaban a hacer un gran efecto en mi ánimo. Una vez más me daba cuenta que no podía fallarle a Florencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Entonces, a lo lejos apareció Lombriz. Sentí una tremenda alegría al ver a mi gran amigo acercarse con su inconfundible paso, hasta me daban ganas de abrazarlo, pero pronto noté algo en él que me estremeció. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Era su expresión&lt;/span&gt;. Parecía que había visto un monstruo, algo increíble y perturbador. Cuando nos encontramos, me dijo que él y Alexis habían visto al Errante en el Desierto pero cuando quisieron hablarle, comenzó a correr. Lo persiguieron algunas cuadras pero demostró ser extremadamente ágil y veloz. Los mareaba, se escondía y desaparecía detrás de los árboles para luego aparecer tras ellos y correr en dirección contraria. Lo perdieron de vista varias veces hasta que finalmente, Alexis logró alcanzarlo en una esquina. Y acá viene lo que impactó a Lombriz: él estaba más o menos a una cuadra de distancia observando cómo Alexis forcejeaba con el Errante. Su intención era apurarse en llegar para ayudarlo a reducirlo. Mientras me lo contaba, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lombriz insistió muchas veces en que el brillo del sol lo enceguecía, que estaba muy cansado de tanto correr, que había algunos árboles que le tapaban la vista y que además, la distancia era importante&lt;/span&gt;. Yo me volvía loco. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Pero ¿Qué viste, Lombriz? ¡Decime qué viste!”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Desaparecieron los dos, Julio. Cuando llegué a la esquina, ya no estaban.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una leve brisa soplaba por entre los árboles. Realmente era un hermoso atardecer en el Barrio.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-7416525736655626747?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/7416525736655626747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=7416525736655626747&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7416525736655626747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7416525736655626747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/08/capitulo-8-increible-y-perturbador.html' title='Capítulo 8: Increíble y Perturbador'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SpfYqJjNlLI/AAAAAAAAACg/zMSCzSHcD9M/s72-c/caja.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-2092761473946220585</id><published>2009-08-20T02:41:00.000-07:00</published><updated>2009-08-20T03:15:34.853-07:00</updated><title type='text'>Los Secretos del Barrio en Facebook</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como algunos de ustedes saben, estoy en Facebook. Aunque abrí mi perfil desde hace un tiempo, recién últimamente le empecé a prestar más atención. Para los que quieran "agregarme como amiga" ésta es la dirección &lt;/span&gt;&lt;a style="font-family: trebuchet ms;" href="http://www.facebook.com/julietafigueroa"&gt;http://www.facebook.com/julietafigueroa&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; Otra cosa, una amiga me dio la idea de hacer &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;una página en Facebook para Los Secretos del Barrio.&lt;/span&gt; Quise probar y varios amigos ya se han hecho "fans". ¡Gracias a todos por la buena onda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los que se quieran sumar, pueden acceder desde el panel que está en la columna de la derecha o sino desde ésta url &lt;span&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/pages/Los-Secretos-del-Barrio/139374026833?ref=mf"&gt;http://www.facebook.com/pages/Los-Secretos-del-Barrio/139374026833&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Saludos y pásenla bien!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-2092761473946220585?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/2092761473946220585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=2092761473946220585&amp;isPopup=true' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/2092761473946220585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/2092761473946220585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/08/los-secretos-del-barrio-en-facebook.html' title='Los Secretos del Barrio en Facebook'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-7445155092142374256</id><published>2009-08-13T07:54:00.000-07:00</published><updated>2009-08-22T21:45:53.542-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 7: Encuentro con el Jefe</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SoQqTbI6LOI/AAAAAAAAACY/PejSmgnaQZQ/s1600-h/arbol_altura.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SoQqTbI6LOI/AAAAAAAAACY/PejSmgnaQZQ/s400/arbol_altura.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5369463168923479266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;La última vez que escribí conté mi deseo de visitar el Barrio donde mi papá vivió la aventura que narra en su diario. Finalmente lo hice y en los próximos posts voy a contar cómo fue, además de publicar algunas fotos. Estuvo bastante bueno aunque también fue medio raro ya que conocí a algunas personas “extrañas” por así decirlo. Por eso he andado desaparecida aunque también porque volví a recibir llamadas por parte de ese hombre que me dijo que “conoció a mi papá”. Tal vez sea muy pronto como para comentarlo pero al parecer se quiere encontrar conmigo ya que tiene “algunas cosas que contarme”. Ya veremos de qué se trata, ahora, el Capítulo 7 ¡Gracias a todos por el aguante!&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Victoria me ordenó que me levantara. Era la primera vez que veía a la mejor artillera del Barrio tan de cerca. Me pareció hermosa. Su pelo oscuro contrastaba con su piel blanca lo cual creaba un efecto mágico. Pero más allá de sus finas y bellas facciones, el rostro de Victoria indicaba seguridad y furia. Sin hablar demasiado me empujó y me dijo que caminara por delante de ella. Me advirtió que cualquier otro movimiento sería respondido con una piedra que “me reventaría la cabeza”. De más está decir que obedecí sin discutir. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Atrás de nosotros quedaban dos chicos tirados en el pasto que podían asegurar que Victoria hablaba en serio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cuestión de segundos había pasado de ser prisionero del Cazador a ser prisionero de la Banda del Jefe. Tenía algo de temor pero más bien curiosidad por lo que iba a pasar. Acababa de salvarme de la muerte e inconscientemente pensaba que nada peor podría pasarme.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Caminamos unas cuantas cuadras. El sol pegaba fuerte y no había nadie en las calles. Victoria no hablaba, solo iba detrás de mí con su hondera lista para disparar.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pronto vi que nos acercábamos a la misteriosa Base. Me puse algo nervioso cuando supe que estaba por entrar a ese extraño lugar donde habitaban los feroces guerreros del Jefe, el personaje más admirado y odiado de todo el Barrio.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente llegamos a la Base. Al igual que el búnker de la Banda del Cazador, estaba en el patio de una casa rodeada de árboles y arbustos. Victoria me obligó a entrar. La Banda del Jefe era conocida por ser una de las más numerosas pero en ese momento había muy pocos chicos en su interior. Deduje que estarían dispersos por el Barrio, investigando o en alguna misión. No me olvidaba que la guerra contra el Cazador estaba a punto de estallar. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lo que no me imaginaba era que días después yo iba a jugar un papel demasiado importante en la resolución del conflicto.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de una suerte de cabaña, había un gran árbol en la Base. En lo alto había alguien observando la inmensidad del Barrio. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Era el Jefe&lt;/span&gt;. Victoria llamó a unos chicos para que me vigilaran mientras ella iba a buscarlo. Hacia el fondo del patio había una segunda cabaña. Tenía aspecto como de abandonada pero despedía humo por una chimenea. Me pregunté quién estaría adentro y qué estaría haciendo ahí.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pronto, el Jefe bajó del árbol y se dirigió hacia mí. Era extraño, en tan solo una hora iba a terminar siendo interrogado por los dos líderes más importantes del Barrio. Pero el Jefe me pareció distinto al Cazador. Si bien inspiraba temor y respeto, su mirada no era la misma. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Era una mirada que transmitía misterio, como la de alguien que guarda muchos secretos, secretos que lo atormentan pero que nunca revelará a nadie.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Me preparé para ser menospreciado e insultado pero, para mi sorpresa, el Jefe resultó ser alguien amable que pretendía transmitir confianza.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Volviste a nacer ¿Eh? El Cazador no se anda con vueltas, por suerte Victoria andaba cerca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Sí…&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Viste la puntería que tiene? Es impresionante.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Sí, me gustaría darle las gracias pero no parece estar de humor.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Jajaja, no te preocupes. Así es siempre.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La buena onda del Jefe parecía sincera así que me aventuré a hacerle una pregunta.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo que no entiendo es porqué estoy acá ¿Soy prisionero?&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Prisionero? Yo no diría eso, solamente te quiero hacer unas preguntas, pero primero lo primero ¿Cómo te llamás?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Julio&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Ah, como Julio Verne. Buena novela esa Cinco Semanas en Globo ¿La leíste?&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Sí, muy buena.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Me gustaría volar en globo alguna vez, pero por ahora estoy más cerca de hacerlo con un barrilete, jaja&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al decir eso, el Jefe me miró de una manera extraña que me inquietó ¿Acaso sabía lo del barrilete de Florencia y los Planos Maestros?&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y decime, Julio ¿Por qué el Cazador te quería cortar la garganta?&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, el Jefe mostraba sus verdaderas intenciones. Quería sacarme información, seguramente pensaba que yo podía revelarle varios datos importantes de su enemigo… o quizás estaba detrás de los Planos Maestros. Como fuera, no podía contarle la verdad. No podía fallarle a Florencia entregando semejante información. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mi deber era encontrar esos Planos, no dárselos a la Banda más temible del Barrio.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nerviosismo empezaba a apoderarse de mí. Ya no recuerdo muy bien qué le dije, pero inventé una historia poco creíble. Yo andaba cerca de la Base del Cazador, sus guardias me detuvieron pensando que era un espía y antes de que pudiera dar explicaciones, el Cazador mandó a que me ejecutaran sin más.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El rostro del Jefe comenzó a cambiar. Ya no transmitía amabilidad ni confianza, ahora parecía tener cierta indignación-&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Julio ¿Hay algo que te haga pensar que yo no voy a dar la misma orden que el Cazador? Es más, podría cortarte la garganta yo mismo, ahora mismo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-No entiendo…- dije dispuesto a no ceder.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Jefe sonrió e inmediatamente gritó un nombre, creo que “Berenice” o algo así. Enseguida apareció una chica que llevaba un vestido de color morado. Era pelirroja, pálida y hermosa, aunque de apariencia y mirada inquietante. Oscura y melancólica. Berenice, si es que así se llamaba, traía un enorme cuchillo en la mano. Se lo dio al Jefe y se marchó. Antes me miró a los ojos, como si le sorprendiera verme ahí, como si ya me hubiera visto antes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;El Jefe me puso el cuchillo en la garganta y pude sentir el frío del metal en mi piel. &lt;/span&gt;Verdaderamente sentí miedo, pero no por volver a estar tan cerca de morir sino por la mirada del Jefe. Había cambiado totalmente. Ahora estaba loco, endemoniado, decidido a matar.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Escuchame, pelotudo, mejor que me digas la verdad porque no tengo ningún problema en cortarte la cabeza y sacarte los ojos ¿Me entendés?&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuve a punto de confesar todo a los gritos. El barrilete, la caída de Florencia, los Planos Maestros, el Mensajero, la traición de Damián y Ezequiel, todo. Pero una vez más me vino a la memoria la cara de Florencia, su sonrisa y sus ojos. Me la imaginaba en el hospital, inconsciente, soñando, desesperada por no poder hacer nada para cumplir su misión y me di cuenta que &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;era mejor morir a manos de ese demente antes que fallarle.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ya te dije la verdad! ¡Matame si querés, pero eso es lo que pasó!&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el Jefe me soltó. Por supuesto que seguía sin creerme pero no pensaba matarme. Se calmó, sonrió, me palmeó, dijo que había sido un gusto conocerme y me dejó ir. Yo no entendía nada pero me apresuré antes de que se volviera loco de nuevo. Pero cuando me alejaba me dijo:&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Si tenés algo más para decirme, ya sabés donde encontrarme. Vamos a estar muy cerca de vos.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me fui caminando muy rápido por las calles solitarias. Me sentía humillado, angustiado y cansado. Enseguida me vino un pensamiento demasiado fuerte: abandonar todo. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ya no quería saber nada con la misión.&lt;/span&gt; Me habían traicionado, me habían golpeado, me habían amenazado y me habían puesto dos veces un cuchillo en la garganta. Ya eran suficientes aventuras para mí. Prefería volver a mis libros, mis cómics y mis películas. Sin embargo, cuando estaba llegando a mi casa, me encontré con el padre de Florencia. Me saludó y me dijo que estaba a punto de ir a visitar a su hija al hospital. Al instante me preguntó si quería ir con él. Dudé un segundo pero pronto acepté. Esa pequeña decisión iba a cambiar por completo el curso de los acontecimientos.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-7445155092142374256?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/7445155092142374256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=7445155092142374256&amp;isPopup=true' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7445155092142374256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7445155092142374256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/08/capitulo-7-encuentro-con-el-jefe.html' title='Capítulo 7: Encuentro con el Jefe'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SoQqTbI6LOI/AAAAAAAAACY/PejSmgnaQZQ/s72-c/arbol_altura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-6391470349395844171</id><published>2009-07-02T22:38:00.000-07:00</published><updated>2009-07-02T23:45:54.711-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 6: Un cuchillo en la garganta</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sk2Zob4h2PI/AAAAAAAAACA/LA5zjjBzrnA/s1600-h/gotasdesangre.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sk2Zob4h2PI/AAAAAAAAACA/LA5zjjBzrnA/s400/gotasdesangre.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5354104451972061426" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;¡Hola a todos! Antes que nada, pido disculpas por la demora en postear, fueron semanas intensas en la facultad, pero ahora que me he liberado con éxito, vuelven las entregas del diario que escribió mi papá cuando tenía 12 años. En el post anterior mencioné que recibí unas “extrañas llamadas telefónicas”. Fueron unas cuatro. En las tres primeras atendí el teléfono pero nadie respondía, solo se escuchaba el sonido de la respiración, muy a lo película mediocre de suspenso. En la cuarta llamada ya me estremecí un poco:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;Yo: Hola&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Desconocido: ¿Julieta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Yo: Sí ¿Quién habla?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Desconocido: ¿Julieta Figueroa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Yo: Sí ¿Y usted es…?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Desconocido: Alguien que conoció a tu papá.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Y eso fue todo. Pudo haber sido una broma de algún amigo, alguien con ganas de molestar o quizás, alguien que realmente conoció a mi papá y que tal vez leyó este blog. Realmente lo dudo pero, como sea, me ha dado la idea (¿cómo no se me ocurrió antes?) de ir al Barrio. Recorrerlo, conocerlo, sacar fotos. Quiero pisar las calles de ese misterioso Barrio en donde mi papá vivió esta aventura oscura e increíble.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Ahora sí, el capítulo 6:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estaba tirado en el suelo, sufriendo uno de los peores dolores que había sentido jamás, cuando escuché un revuelo a mi alrededor. La Banda del Cazador se acercaba corriendo para capturarme. El traidor de Damián los esperaba mientras me retenía en el suelo. De pronto se inclinó y me dijo algo al oído. No entendí pero alcancé a distinguir la palabra “líder”. Enseguida llegaron los guerreros del Cazador. En ese momento no me importó el enorme problema en donde me había metido, solo quería que el espantoso dolor en mi cara se detuviera. Cuando los chicos del Cazador me levantaron para llevarme al interior de la Base, pude ver que unas pequeñas gotas de sangre caían desde mi nariz al suelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Todo lo que pasó después lo viví como un confuso y nebuloso sueño. Me acuerdo que un par de guerreros me llevaron prácticamente a las patadas a la Base, es decir, al patio de la casa en donde estaban asentados. Era bastante grande y con algunos árboles y arbustos. Vi que había varios chicos yendo y viniendo, ocupados en varias tareas. Llevaban cosas a una especie de depósito, creo que eran armas (palos y lanzas). Incluso uno tenía una carretilla que parecía estar llena de piedras. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;También vi que en el centro de la Base había una especie de cabaña de madera. Deduje que ese era el “centro de operaciones” del Cazador y que, muy probablemente, allí estarían los Planos Maestros.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Los que me llevaban me pusieron contra un árbol y me dijeron que me quedara quieto. Un par se quedaron vigilándome y otro se fue. Imaginé que había ido a buscar a alguien, probablemente el Cazador. Recién en ese momento, mientras me recuperaba y empezaba a dejar de sangrar, comprendí el terrible problema en el que estaba. No sé si Damián tenía un trato con el Cazador, o si había decidido de la nada entregarme pero me sentí un idiota por no haberlo previsto. Damián siempre había sido oscuro, frío y con alma de traidor, pero, por otro lado, también era carismático, muy seguro de sí mismo y dueño de una personalidad de líder casi irresistible. Esa mezcla de características hacía que no fuera fácil enfrentarlo. Sin embargo, en ese momento me moría de la rabia y deseaba sobrevivir sólo para poder vengarme. Vi a Damián una vez más después de aquel día y puedo decir que no fue una venganza completa… o más bien, ni siquiera fue una venganza. Ya habrá tiempo para contarlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estaba de pie, en la base de una de las dos bandas más temibles del Barrio, con la cara hinchada y a punto de ser interrogado por su líder, el famoso Cazador, pero no estaba desesperado. Tenía algo de temor, pero más que nada, tenía incertidumbre. La Banda del Cazador quería iniciar una guerra, se estaban armando para eso, querían ser los dueños del Barrio, y no iban a tener piedad por un espía. Si querían demostrar su poderío, tendrían que eliminarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Entonces llegó el Cazador. Creo que nunca lo había visto antes. Era un chico común, iba vestido de forma común, estatura normal, pelo oscuro, delgado. Pero había algo extraño en él. Era su mirada. Tenía una mirada fría y temible. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Según había escuchado, le decían “Cazador” porque su actividad preferida era cazar pájaros. &lt;/span&gt;Al parecer, se jactaba de haber dado muerte a un pájaro enorme, con apariencia de águila, que a veces se dejaba ver por los cielos del Barrio y que era famoso por capturar animales grandes, como gatos y perros. El Cazador estaba frente a mí y pude comprobar que realmente tenía un aura de líder, no como yo, que en mi primer día de liderazgo había sido humillado y traicionado de la forma más despreciable y patética. El Cazador parecía estar apurado y empezó a interrogarme sin mucho interés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Quién sos? –me dijo mirándome con algo de desprecio&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Julio…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Julio que?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Julio Figueroa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿De qué Banda sos? ¿Respondés al Jefe?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-No.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Qué hacías espiando?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Nada, no estaba espiando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;El Cazador me miró con mucho fastidio. Se leía en su mirada que tenía muchos asuntos importantes en los cuales ocuparse, más que perder el tiempo interrogando a un payaso con la cara hinchada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Qué estabas buscando, Julio Figueroa?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-No estaba buscando nada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo trataba de mantenerme firme y no mostrar miedo, aunque no sé si lo logré. Pensé que el interrogatorio duraría más tiempo y que tarde o temprano tendría que confesar que buscaba los Planos Maestros, pero no fue así. El Cazador me lanzó una nueva mirada de fastidio y luego le dijo a dos de los que me habían traído:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Llévenlo al baldío y ejecútenlo. No tengo tiempo para esto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Pero, Cazador ¿No habría que averiguar bien quién es y que estaba buscando?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Qué importa eso? Lo que sea que estuviera buscando, no lo encontró. Llevatelo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;En ese momento llegó otro chico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Cazador, el que entregó al intruso quiere hablar con vos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Qué dice?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Que no conoce al espía, solo lo vio rondar por la Base y, como tiene ganas de pertenecer a la Banda, le pegó para demostrarnos lo que vale.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Hmm, bueno, ahora voy. Terminen con este asunto y vuelvan rápido porque tenemos mucho trabajo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;No puedo describir con palabras el odio que me invadió en ese momento. El sucio traidor de Damián tenía un plan y yo era su primera víctima. También me acordé de Ezequiel. Ese otro desgraciado era su aliado estratégico y otro de los que esperaba poder vengarme en el caso de salvarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Pero salvarse parecía imposible. Sin más trámites, dos de los guerreros del Cazador obedecieron la orden de su jefe, me sacaron de la Base y me llevaron a un baldío cercano. El Cazador había dicho que me “ejecutaran”. Llegamos al baldío. Era una siesta calurosa, solitaria (no había absolutamente nadie en las calles) y algo melancólica. Uno de los chicos tenía un enorme cuchillo. Vi la frialdad de su mirada y pensé &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;“¿Acaso realmente va a matarme?”&lt;/span&gt;. Sentí que me mareaba. Otra vez esa desagradable sensación de que todo es un sueño se apoderaba de mí. Ya no podía esperar más ni fingir que estaba tranquilo, tenía que resistirme, lanzar patadas, puños, morder, cualquier cosa con tal de que no me clavaran ese cuchillo ¿Tan rápido iba a terminarse mi aventura? Los chicos me ordenaron que me diera vuelta. Forcejeé un poco pero fue inútil. Recibí algunas patadas, caí de rodillas y de pronto, sentí que uno me levantaba el cuello. Así que esa era la forma en que el Cazador ejecutaba a los espías: cortándoles la garganta. Cerré instintivamente los ojos y me acordé de Flor. ¡Qué rápido que le había fallado! Mi destino de aventuras y de líder de mi propia Banda se hacía pedazos contra la realidad. Pero entonces escuché un grito ahogado y las manos que sostenían mi cuello me soltaron. Uno de los chicos cayó a mi lado. El otro empezó a mirar para todos lados, desesperado. Al instante cayó también en el pasto. No lanzó ningún grito pero sí pude escuchar el ruido de un golpe seco. Al mismo tiempo sentí que algo me salpicaba la cara. Era sangre. Dos piedras junto a mí eran la respuesta de lo que había pasado. Sólo alguien en todo el Barrio podía hacer gala de semejante puntería. A lo lejos la observé. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Corriendo por la calle en dirección hacia mí se acercaba Victoria, una de las guerreras de la Banda del Jefe, la mejor artillera de todo el Barrio.&lt;/span&gt; Acababa de salvarme la vida, pero cuando estuvo frente a mí, me apuntó con su hondera y gritó:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-No intentés nada raro, vas a venir conmigo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo seguía arrodillado en el pasto ¿Qué podía intentar?&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-6391470349395844171?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/6391470349395844171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=6391470349395844171&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/6391470349395844171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/6391470349395844171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/07/hola-todos-antes-que-nada-pido.html' title='Capítulo 6: Un cuchillo en la garganta'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sk2Zob4h2PI/AAAAAAAAACA/LA5zjjBzrnA/s72-c/gotasdesangre.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-7481844696620635981</id><published>2009-06-03T07:21:00.000-07:00</published><updated>2009-06-03T07:53:50.764-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 5: Misión suicida</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SiaIAgG6IDI/AAAAAAAAABw/-Wsu8YSMB18/s1600-h/camino.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 268px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SiaIAgG6IDI/AAAAAAAAABw/-Wsu8YSMB18/s400/camino.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5343107550121959474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Después de una semana extraña, que comenzó con &lt;a href="http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/05/otra-desaparicion-otro-cuaderno-noticia.html"&gt;la noticia de la desaparición de una chica en circunstancias parecidas a las de mi papá&lt;/a&gt; y luego siguió con unas confusas llamadas telefónicas que recibí (pronto comentaré mejor esto último) vuelvo a postear un nuevo capítulo del diario de mi padre. ¡Muchas gracias a todos los que se suman día a día a este misterio!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lo teníamos muy en claro. Había que dividirse en dos grupos y salir en busca de la Banda del Cazador y del Errante. Según el Mensajero, uno de los dos tenía los Planos Maestros. Sabíamos dónde se encontraba la Base del Cazador. Todo el mundo lo sabía ya que era una de las bandas más poderosas del Barrio y, de hecho, estaban dispuestos a arrebatarle el liderazgo a la banda más temible de todas: la Banda del Jefe. Definitivamente iba a ser terriblemente peligroso infiltrarse en su Base. Es más, prácticamente era imposible, pero el Mensajero nos había entregado un mapa que iba a facilitarnos mucho las cosas. En él, aparecía totalmente detallada la ubicación de la Base, los puntos de acceso, etc. Tampoco era la gran cosa ya que, lo más importante, es decir, el interior de la Base no figuraba. Pero figuraba algo clave: un punto débil. &lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Base del Cazador se encontraba en el patio de una casa (al igual que la Base del Jefe). Estaba rodeada de árboles y continuamente había guardias custodiándola, eso sin contar que en su interior estaba lleno de chicos armados, ya que la banda era muy numerosa.&lt;/span&gt; Pero eso no era todo, la Banda del Cazador se encontraba en la zona de Las Colinas (la parte alta del Barrio), lo cual significaba que todas las bandas de allí le respondían. Había que estar loco o ser un suicida para aventurarse por esos lados con intenciones de infiltrarse, pero, como ya dije, el mapa del Mensajero nos mostraba que tanta seguridad tenía un punto débil. Había una manera de llegar a las puertas mismas de la Base sin ser descubierto. El mapa indicaba claramente una especie de camino que se iniciaba en el jardín de una casa que estaba a media cuadra de la Base, por la misma vereda. Ese camino se extendía a lo largo de todas las otras casas. Estaba lleno de árboles y plantas varias, atravesaba rejas, tapias y jardines para finalmente llegar a un pasillo que estaba conectado directamente con la Base del Cazador. Según el Mensajero, nadie más que él y los miembros de su Banda conocían esa valiosa información. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Siguiendo ese camino llegaríamos sin problemas a la Base&lt;/span&gt;. Luego habría que infiltrarse, lo cual era lo más difícil de todo, pero haciéndolo veloz y furtivamente había muchas posibilidades de tener éxito. La Base del Cazador tenía en su interior una especie de cabaña que los chicos habían construido. Si ellos tenían los Planos Maestros, seguramente estaban ahí.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra cuestión era encontrar al Errante ¿Y quién era el Errante? Yo no tenía ni idea. Había escuchado hablar de él pero nada más. Mis amigos estaban igual con la excepción de Ezequiel. Él conocía el mito del Errante. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Al parecer se trataba de un chico del Barrio que no pertenecía a ninguna banda y que, de hecho, tampoco se sabía a ciencia cierta en qué zona vivía. Los rumores indicaban que deambulaba por las calles del Barrio (de ahí su nombre) y que podía estar en cualquier lado a cualquier hora. Es más, algunos señalaban que tenía la facultad de estar en varios lugares al mismo tiempo.&lt;/span&gt; Eso nos causó algo de gracia pero, de todas maneras, la información de Ezequiel era bastante interesante sólo que no nos alcanzaba para encontrarlo. Ezequiel creía recordar que alguien había dicho que el Errante solía pasar mucho tiempo en el Desierto (una especie de gran baldío en el límite del Barrio). Decidimos que empezaríamos a buscarlo por ahí.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora solo faltaba formar los dos grupos. Eso me correspondía a mí por ser el líder pero Damián se me adelantó como el asqueroso oportunista que era y dijo:&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vos, Ezequiel y yo vamos a la Base del Cazador. Lombriz y Alexis van al Desierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lo dijo con tanta seguridad, con tanta autoestima y autoridad que yo no pude decir nada. Me quedé mirándolo como el perfecto boludo que era y terminé diciendo que “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;bueno&lt;/span&gt;”. Lombriz me miró desorientado. Él y yo formábamos un equipo, éramos muy amigos y confiábamos plenamente uno en el otro. Lombriz siempre estaba ahí para apoyarme e incluso defenderme con su fuerza. Era lo que se dice un “grandote bueno”, pero también muy inteligente y sin embargo ahora no podíamos estar en el mismo grupo culpa de mi indecisión.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pulimos algunos detalles y partimos. La gran misión había comenzado. Alexis y Lombriz se encaminaron rumbo al Desierto a buscar al Errante y yo me uní a Damián y Ezequiel en busca de la Base de la Banda del Cazador.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debí imaginarlo, incluso sospeché y no estuve para nada tranquilo en todo el viaje. Sabía que algo iba a pasar, podía oler el peligro y éste no venía precisamente del Cazador ni de sus guerreros. Tenía la traición a mi alrededor y no fui capaz de anticiparme.&lt;/span&gt; Cruzamos el camino secreto que el mapa indicaba y cuando llegamos junto a la pared que nos separaba de la Base, Damián se asomó y dijo que no había casi nadie dentro y que podía infiltrarme. No había pensado en ser yo el que se iba a meter pero supuse que era obvio por ser el líder. Las dudas me invadieron. Había algo demasiado extraño en el aire. Damián y Ezequiel intercambiaban miradas todo el tiempo. De pronto, Ezequiel dijo que iba a salir a la calle “para ver si no había nadie cerca”. Se fue y yo me quedé con Damián que me miraba con una especie de sonrisa burlona casi imperceptible.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, Julio ¿Te vas a meter o no? Seguís siendo el líder…- me dijo&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le iba a responder no se qué y sentí un fuerte golpe en la cara. El infeliz me acababa de pegar con su palo. Caí al suelo mientras un terrible dolor mezclado con ardor me invadía y alcancé a escuchar la voz del traidor que gritaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“¡Atención, Banda del Cazador, tengo a un intruso!”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-7481844696620635981?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/7481844696620635981/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=7481844696620635981&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7481844696620635981'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7481844696620635981'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/06/capitulo-5-mision-suicida.html' title='Capítulo 5: Misión suicida'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/SiaIAgG6IDI/AAAAAAAAABw/-Wsu8YSMB18/s72-c/camino.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-2869640824449113362</id><published>2009-05-25T23:35:00.000-07:00</published><updated>2011-03-23T18:18:03.538-07:00</updated><title type='text'>Otra desaparición, otro cuaderno (noticia extraída de un diario)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShuXgpGxqoI/AAAAAAAAABo/XqM5Blaj7QY/s1600-h/cecilia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 212px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShuXgpGxqoI/AAAAAAAAABo/XqM5Blaj7QY/s400/cecilia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340028370223737474" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Si bien no está directamente relacionado con el diario de mi papá, encontré una noticia que me llamó muchísimo la atención. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una chica de nombre Cecilia Bertolotto desapareció en Córdoba, Argentina, el pasado sábado 23 de mayo. &lt;/span&gt;Cien policías la buscan en una zona de las Sierras Cordobesas y según algunas informaciones, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;misteriosamente los perros rastreadores se desorientan todo el tiempo y no pueden encontrar su rastro. &lt;/span&gt;Pero lo más extraño del caso, lo que me hizo querer incluir la nota en este blog, es que los investigadores encontraron un cuaderno de Cecilia en donde había&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; "extrañas anotaciones de corte místico"&lt;/span&gt;. Si es la primera vez que entrás en&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; Los Secretos del Barrio&lt;/span&gt;, te cuento que en este blog llevo adelante una investigación sobre la desaparición de mi papá hace 14 años y un misterioso cuaderno que escribió en su infancia. ¿Estarán ambos casos relacionados? Probablemente no, pero no deja de llamarme la atención...&lt;/span&gt; &lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;A continuación, la noticia:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;Misteriosa desaparición de una joven&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;Carolina Bertolotto es buscada por policías y bomberos. Es un enigma que comenzó el sábado pasado.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde hace dos días, la tranquila ruta provincial 17 se ha convertido en un hervidero de policías, bomberos de los cuarteles de la región, baqueanos y perros rastreadores que buscan afanosamente a la estudiante cordobesa Carolina del Valle Bertolotto (28), desaparecida misteriosamente en la zona el sábado pasado.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Geográficamente, el lugar se ubica en esa ruta provincial, en el lugar denominado &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"el segundo vado"&lt;/span&gt; a 500 metros de una imagen de la Virgen de Lourdes y a cinco kilómetros del cerro El Pajarillo, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;camino a las grutas de Ongamira, en el marco de una agreste e inhóspita topografía serrana.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina, quien se domicilia en barrio Cofico de Córdoba capital, junto con sus padres, Hugo Bertolotto y Beatriz Giordano, además de sus hermanas de 25 y 17 años, se ausentó rumbo a esta localidad el sábado pasado en horas de la mañana, en un colectivo de línea.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según pudieron reconstruir los pesquisas policiales hasta el momento, en el marco de las directivas de la fiscal de Instrucción María Alejandra Hillman, la joven arribó a la terminal de Capilla del Monte, y ascendió a un remise que la trasladó hasta el lugar de la desaparición.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estudiante de Ciencias de la Información (le falta una sola materia y la tesis para recibir el título), dio expresas indicaciones al conductor que pasara a buscarla ese sábado a las 20. Pero no concurrió a ese encuentro.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;De ahí en más, todo se sume en el misterio y en el laberinto de las hipótesis, que intentan dilucidar cuáles fueron sus pasos en el intento de ubicar su paradero.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Detrás de sus pasos. La chica había arribado a la zona con la aparente intención, como indicaron sus padres, de fotografiar paisajes y regresar el mismo día por la noche a su hogar cordobés.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tarde del sábado, algunos paseantes en el lugar creen haberla visto aunque &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;curiosamente huyó al verlos, incluso perdiendo su celular en el camino.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Fue justamente el aparato telefónico, al que el sábado por la noche se comunicó su padre preocupado ante el hecho de que no habría regresado a Córdoba. Lo atendió un agente policial del destacamento de Ongamira: fue el principio de la desesperación familiar, desatando la frenética búsqueda que aún se mantiene incluso con un helicóptero policial y una avioneta.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pertenencias de Carolina fueron encontradas en la galería de una casa deshabitada de las inmediaciones ("Miski Wayra").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí quedó su mochila y una costosa máquina fotográfica marca Nikon.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Pero el hallazgo tuvo algo más valioso,&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; un cuaderno de apuntes de la joven.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;"Todo era místico, como de alguien abstraído de la realidad, hablaba de un encuentro misterioso", confió uno de los investigadores, abrevando una nueva teoría no ajena a la región, que tiene como símbolo el cerro Uritorco con prácticas rituales que rozan lo esotérico.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los socorristas siguen recorriendo el terreno y no consiguen mayores rastros de la joven. Ayer se cerró la búsqueda en la segunda jornada, sin mayores avances. Hoy, a primera hora, se reanudarán los esfuerzos por encontrar a Carolina.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desaparición alimenta zozobras a medida que las horas pasan, las noches transcurren y lo agreste del paisaje todo lo domina.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enigma&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carolina Bertolotto (foto) tiene 28 años y estudia Ciencias de la Información.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Excursión. Según familiares, la joven fue al cerro El Pajarillo a tomar fotografías.&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuaderno. Además de hallarse su cámara, mochila y celular, se halló un cuaderno en el que hablaba de un "encuentro".&lt;/span&gt;  &lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huida. Testigos dicen que la vieron y que eso motivó su huida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Link &lt;a href="http://www.lavoz.com.ar/09/05/26/secciones/sucesos/nota.asp?nota_id=519839"&gt;http://www.lavoz.com.ar/09/05/26/secciones/sucesos/nota.asp?nota_id=519839&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-2869640824449113362?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/2869640824449113362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=2869640824449113362&amp;isPopup=true' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/2869640824449113362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/2869640824449113362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/05/otra-desaparicion-otro-cuaderno-noticia.html' title='Otra desaparición, otro cuaderno (noticia extraída de un diario)'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShuXgpGxqoI/AAAAAAAAABo/XqM5Blaj7QY/s72-c/cecilia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-1183966256294916074</id><published>2009-05-21T22:47:00.000-07:00</published><updated>2009-05-21T23:08:53.561-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 4: El Mensajero</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShZBaFkQUEI/AAAAAAAAABY/o1JxNKWkX3Y/s1600-h/barrio.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 309px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShZBaFkQUEI/AAAAAAAAABY/o1JxNKWkX3Y/s400/barrio.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5338526324720947266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;Confieso que éste fue uno de los capítulos que más me hicieron dudar de la veracidad del relato de mi papá. Aquí hace su aparición un extraño personaje que le habla a él y a sus amigos de una no menos extraña misión. Se trata de un hecho clave en la historia, un hecho que encaminaría a mi papá a las puertas de la misma muerte, según él mismo lo cuenta en los capítulos siguientes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Primero lo vimos desde el patio. Andaba por la vereda, rondando de forma extraña. No le dimos importancia y continuamos con nuestro debate sobre qué significaba el mensaje encontrado dentro del barrilete. Entonces, el extraño nos llamó:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Hola ¿Puedo hablar con ustedes? Creo que tienen algo que es mío&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Me sobresalté un poco. Cuando alguien dice “tienen algo que es mío” no puede significar nada bueno. No entendíamos nada ¿Quién era este extraño? Decidimos salir a la vereda no sin intercambiar miradas de desconcierto. Incluso creí leer una vez más la mente de Damián por la forma en que me miró: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Si se hace el vivo, lo reventamos”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;El extraño era un chico como de nuestra edad, pero de aspecto imponente, y no porque fuera enorme, sino por su actitud. Se paraba y nos miraba con autoridad. Debo admitir que su presencia me inquietó bastante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Ese barrilete es mío… veo que lo rompieron- dijo seriamente el extraño.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-O podría ser que se rompió con las ramas de algún árbol ¿Quién sos?- le respondió con seguridad Damián.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;El extraño nos dedicó una mirada como de enojo y desprecio. Después empezó a sonreír. Nosotros solo lo mirábamos, no sabíamos a dónde quería ir.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Supongo que vos sos Julio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Me tomó por sorpresa. Le dije “sí” y la voz me salió algo temblorosa. Me sentí un idiota y traté de mostrar seguridad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Ejem… sí ¿Y vos quién sos?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Por ahora sólo díganme El Mensajero. Vengo para hablar sobre el barrilete y el mensaje que encontraron en él… estaba destinado a Florencia, pero, bueno, ahora está muerta.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Escuché esas palabras y sentí que me enfermaba ¿Qué le pasaba a este infeliz?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Muerta? Está en coma, boludo ¿De dónde sacaste que está muerta?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Muerta, en coma, para el caso es lo mismo, no está en condiciones de llevar adelante la misión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Qué misión?- preguntó con desprecio Ezequiel, intentado imitar burdamente el estilo de Damián.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-La de encontrar los Planos Maestros, por supuesto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Alexis intervino con su habitual calma:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué son los Planos Maestros?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Eso no es algo que les importe. Miren, leyeron este mensaje pero no iba dirigido a ustedes, así que me van a devolver mi barrilete y se van a olvidar de este asunto ¿Está claro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Al Mensajero no le temblaba la voz para darnos órdenes. A mí me estaban entrando ganas de darle un buen golpe pero estaba terriblemente intrigado así que traté de tranquilizarme.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Escuchame, “Mensajero”… este asunto nos importa y mucho ¿Sabés por qué? Porque antes de desmayarse, Florencia me dijo que encontrara los Planos Maestros ¿Sí? Me lo dijo específicamente a mí y lo menos que puedo hacer es esforzarme al máximo para cumplir con su deseo. No me importa que el barrilete sea tuyo, ahora lo tenemos nosotros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Al terminar de hablar, me sorprendí a mí mismo de la seguridad y agresividad que había demostrado.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; El Mensajero se quedó en silencio. Parecía estar pensando seriamente. No dejaba de mirarme, pero esta vez no con desprecio, sino con curiosidad.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Bueno ¿Y? ¿Vas a decirnos que son los Planos Maestros?- preguntó Damián&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-No. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Por qué no?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Porque ni yo mismo sé que son.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Volvimos a mirarnos. Nuestras miradas de “no entiendo nada de lo que está pasando” eran muy graciosas. Por fin, el Mensajero pareció tomar una decisión:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, escuchen… este asunto es bastante serio. Tan serio que nunca estuvo en nuestros planes involucrar a cinco tarados, pero si Florencia te pidió que encontraras los Planos Maestros significa que confía mucho en vos y eso para mí ya es suficiente ¿Quieren encargarse de la misión? Adelante, pero les digo que va a ser muy peligroso. Demasiado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Nos sentimos invadidos por una extraña alegría. La aventura se hacía cada vez más y más grande. Todavía no imaginábamos el desastre que se avecinaba, pero creo que si lo hubiéramos sabido, no nos habría importado. El único que parecía tener sus dudas era Lombriz.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Esperá un segundo. Nadie se va a encargar de ninguna misión hasta que nos digas quién sos, porqué mandás mensajes en barriletes y qué carajo está pasando.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;El Mensajero volvió a sonreír.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-No puedo decirles todo. Solo que Florencia y yo pertenecemos a una Banda, pero no a una Banda como las demás, que andan con palos y piedras peleando en las calles. Nosotros nos movemos en las sombras y hacemos todo en secreto porque nuestra Banda tiene un objetivo muy claro: salvar al Barrio. Y para eso necesitamos esos Planos Maestros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;El Mensajero hablaba con tanta seguridad (y con algo de soberbia) que le creímos. Al día de hoy aún tengo dudas sobre todo lo que vivimos. Si, fue muy fuerte y muy real. Hubo batallas, sangre, heroísmo, traiciones, muerte, pero ¿por qué razón? Quiero decir ¿En verdad los Planos Maestros eran tan importantes? ¿Acaso existían siquiera? ¿O todo formaba parte de un juego? Como sea, en ese momento no me importaba nada más que la aventura. Alexis, Lombriz, Damián y Ezequiel también estaban ansiosos por comenzar. El Mensajero agregó algo más:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Como ya lo leyeron en el mensaje, hay 2 pistas firmes de dónde pueden estar los Planos Maestros: o los tiene el Errante o los tiene la Banda del Cazador. Lo mejor es que se dividan en 2 grupos para iniciar la búsqueda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Perfecto – dijo Damián entusiasmado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Pero, como en toda misión, tiene que haber un líder y ese vas a ser vos, Julio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;La frase nos tomó por sorpresa a todos, sobre todo a mí. Damián no lo podía creer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-No, no, pará. Está todo bien con vos y con Julio pero él no puede ser el líder…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¿Estás diciéndome que el líder tendrías que ser vos? – preguntó el Mensajero que parecía disfrutar de la indignación de Damián.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-¡Y claro! Preguntale a cualquiera. Soy un líder natural.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-No me importa. El líder es Julio o no hay misión. Ustedes van a responderle a él y él a mí ¿Está claro? A él eligió Florencia así que él es el líder. Si no te gusta, podés abandonar la misión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Damián se quedó sin palabras. No estaba acostumbrado a que le dijeran que no. No tuvo más remedio que aceptar. Confieso que sentí algo de orgullo al ser nombrado líder por un extraño pero también me sentí bastante incómodo. Damián podría haberme aceptado como líder pero no era tan seguro que estuviera dispuesto a responder mis órdenes. Además, también era cierto que él tenía más madera de líder que yo. Casi tuve ganas de terminar con la tensión y entregarle el liderazgo ahí mismo, pero no podía demostrar tanta debilidad. Damián miraba con desprecio y resentimiento al Mensajero… y también a mí! Nunca me inspiró mucha confianza pero ahora que yo era el líder, mucho menos. Para colmo, Ezequiel también comenzó a mirarme con odio. Eran muy amigos y siempre se apoyaban el uno al otro, especialmente si había que enfrentarse a alguien. La situación empezaba a sobrepasarme desde el comienzo mismo de la misión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Antes de irse, el Mensajero nos dio un par de indicaciones más y nos entregó un pequeño mapa. Era el mapa de la Base de la Banda del Cazador. Hasta ese momento no lo había pensado pero ahora me daba cuenta que íbamos a tener que infiltrarnos en el búnker de una de las Bandas más temibles de todo el Barrio.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-1183966256294916074?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/1183966256294916074/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=1183966256294916074&amp;isPopup=true' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/1183966256294916074'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/1183966256294916074'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/05/capitulo-4-el-mensajero.html' title='Capítulo 4: El Mensajero'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShZBaFkQUEI/AAAAAAAAABY/o1JxNKWkX3Y/s72-c/barrio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-1945046160482544003</id><published>2009-05-19T07:42:00.000-07:00</published><updated>2009-05-19T15:25:14.864-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 3: El Barrilete</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMxwjg3SvI/AAAAAAAAABQ/dwDaxFZowBA/s1600-h/chicos_arbol.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMxwjg3SvI/AAAAAAAAABQ/dwDaxFZowBA/s400/chicos_arbol.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337664693600733938" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Al otro día me levanté a las 9 de la mañana. Mi mamá no entendía nada, acostumbrada estaba a verme recién a las 12. No quería perder tiempo y enseguida salí rumbo al árbol. En lo alto aún estaba el barrilete, atrapado entre sus ramas. Sin pensarlo empecé a subir. Me costó bastante llegar a la punta, incluso me resbalé en un momento y un gran escalofrío me dio vueltas por el estómago, pero finalmente llegué junto al barrilete. No se puede pretender vivir aventuras en el Barrio si no se domina el arte de trepar árboles. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Agarré el barrilete y empecé a bajar. Cuando toqué tierra y me disponía a irme a mi casa a revisarlo vi que Damián se acercaba en su bici. Yo no quería que ninguno de los chicos me viera con el barrilete. Ninguno de ellos había escuchado a Florencia decirme lo de los Planos Maestros, o al menos eso creía yo, pero acá estaba Damián sorprendiéndome con las manos en la masa. Siempre odié eso de él: su habilidad para enterarse de todo, para estar ahí, en el momento justo y complicarte las cosas. Siempre fue muy inteligente, muy difícil de ocultarle cosas, siempre un paso adelante, y siempre, causando esa sensación de desconfianza, la sensación de que en cualquier momento te va a engañar. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Inútil era inventar alguna excusa. Damián llegó junto a mí, me vio con el barrilete, y cuando le iba a explicar porqué lo tenía en mis manos, me dejó sin palabras al decirme:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-¿Creés que el barrilete sea una pista para encontrar los Planos Maestros? Yo pienso que sí&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;En ese momento me acordé que tanto él como Alexis habían estado presentes cuando Florencia pronunció su misteriosa frase. Me sentí algo avergonzado. Damián me sonreía. Casi podía leer su mente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“¿Pensaste que me podías engañar?”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Intenté no mostrarme sorprendido. Le dije algo como&lt;span style="font-style: italic;"&gt; “no sé”&lt;/span&gt; y rápidamente nos pusimos a examinar el barrilete. No tenía nada fuera de lo común, entonces Damián propuso ir al patio de mi casa a seguir revisándolo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“No acá, a la vista de todos”&lt;/span&gt; agregó.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Empezamos a caminar y apareció Alexis. Nos vio con el barrilete y no pareció sorprenderse. Evidentemente él también había escuchado a Florencia y también se le había ocurrido que el barrilete tenía algo que ver con los Planos Maestros. De todas formas no quería hablar de eso, estaba muy ansioso por contarnos otra cosa:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;-Acabo de pasar cerca de la Base del Jefe ¡Es impresionante cómo se están preparando! Tienen miles de palos, piedras y quién sabe qué más ¡En cualquier momento se arma la guerra!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;La Banda del Jefe era la banda más poderosa y temible de todo el Barrio. Hasta ese momento nunca había hablado con ninguno pero sabía algunas cosas de ellos. Por ejemplo, que una de sus integrantes se llamaba Victoria y era conocida por ser la mejor artillera del Barrio (la había visto tirar una piedra desde una cuadra de distancia para pegarle en un ojo a un chico). También sabía que era una Banda muy numerosa (alrededor de 40 miembros), que su Base estaba ubicada en el patio de una casa deshabitada y que su líder era, por supuesto, el Jefe, el cual tenía fama de ser un gran estratega y alguien muy violento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Alexis había dicho &lt;span style="font-style: italic;"&gt;“en cualquier momento se arma la guerra” &lt;/span&gt;y esto era porque cuando yo llegué al Barrio (en otoño) una nueva Banda estaba surgiendo, la Banda del Cazador.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Desde el principio, esta Banda se mostró con claras intenciones de desafiar el liderazgo de la Banda del Jefe. A lo largo del año hubo provocaciones, amenazas, pequeñas batallas y todos en el Barrio sabían que en cuanto llegara el verano, comenzaría la guerra definitiva. La sola idea me había tenido fascinado durante todo el año ya que quería ver una gran guerra entre estas dos poderosas bandas, pero ahora prácticamente ni me importaba ya que teníamos entre manos algo que prometía ser más espectacular.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Nos fuimos al patio de mi casa (que era algo así como nuestra Base). Al rato llegaron Lombriz y Ezequiel quienes fueron debidamente informados del asunto del barrilete y los Planos Maestros. Todos estábamos confundidos y emocionados. La sensación de aventura e intriga empezaba a arder en nuestros corazones… y se sentía muy bien. Examinamos el barrilete y no parecía tener nada. Entonces, Damián decidió romperlo. Lo abrió por completo y ahí estaba lo que buscábamos: un mensaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;“Dos pistas firmes. El Errante o la Banda del Cazador. Uno de los dos tiene los Planos Maestros. Espero respuesta”&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;br /&gt;Cientos de preguntas inundaron nuestras cabezas. Si hasta el momento todo lo que estaba pasando nos parecía increíble, esto ya era fantástico ¿Quién había escrito ese mensaje? ¿En qué secretos andaba Florencia? ¿Acaso era una especie de “espía”? No teníamos respuestas para ninguna de esas preguntas. Lo único que teníamos en claro era que la aventura ya había empezado y que íbamos a vivirla al máximo. Teníamos que encontrar esos famosos “Planos Maestros”, fueran lo que fueran, y para eso había que meterse en la base de la Banda del Cazador y por otro lado, encontrar al Errante (yo no tenía idea de quién era el Errante pero Ezequiel sí lo sabía). Estuvimos como una hora debatiendo con mucho entusiasmo todo lo que estaba pasando hasta que, de pronto, alguien apareció. Alguien que quería hablar con nosotros ya que habíamos encontrado su barrilete…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-1945046160482544003?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/1945046160482544003/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=1945046160482544003&amp;isPopup=true' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/1945046160482544003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/1945046160482544003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/05/capitulo-3-el-barrilete.html' title='Capítulo 3: El Barrilete'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMxwjg3SvI/AAAAAAAAABQ/dwDaxFZowBA/s72-c/chicos_arbol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-7815198713744667498</id><published>2009-05-17T03:39:00.000-07:00</published><updated>2009-05-19T15:19:34.669-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 2: Sin  Florencia</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMwTKuDLJI/AAAAAAAAABA/yKm0s4ziY8w/s1600-h/arbol.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMwTKuDLJI/AAAAAAAAABA/yKm0s4ziY8w/s400/arbol.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337663089217318034" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Una ambulancia se llevó a Florencia. Los chicos y yo nos quedamos en el Barrio, impresionados por verla así, al borde de la muerte. Teníamos tristeza, miedo y mucha bronca. Y cuando hay bronca la primera reacción es buscar cualquier culpable y desahogarse con él. Eso hacía Ezequiel mientras caminaba en círculos. Me gritaba que yo era el responsable de lo que había pasado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Si te hubieras negado, si no la hubieras dejado subir… ¡Todo por querer hacerte el héroe!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Lombriz, como siempre, se portó como el mejor amigo de la historia y me defendía diciendo que en todo caso la culpa era de todos. Damián estaba de acuerdo con Ezequiel pero al menos no estaba tan loco. Igual, me dijo la frase más hiriente de todas:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Mirá si se muere… no vas a poder pedirle disculpas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Alexis no decía nada. Estaba pensativo mirando la nada. Me pregunto si en ese momento ya estaría planeando lo que algunos días después llevaría a cabo…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Yo no tenía fuerzas ni para responder las acusaciones de mis amigos. El verano no podía haber empezado peor. Yo quería emociones fuertes pero no esto. Esto no era una aventura. Era demasiado real, demasiado cercano a la muerte. Me acordaba de los ojos de Florencia poniéndose en blanco y me daban ganas de llorar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mi papá se había ido al hospital acompañando al padre de Flor y yo estaba esperando ansioso que volviera y me diera las novedades. Cuando al fin volvió, su mirada me anticipó que las cosas no habían mejorado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Está estable pero en coma. No saben si va a despertar, y si lo hace, probablemente no vuelva a caminar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Esa noche estaba muerto de cansancio pero no me podía dormir. Las imágenes de todo lo vivido me daban vueltas en la cabeza. Pero lo que sonaba con más fuerza eran las palabras de Florencia, esa extraña frase que me dijo entre susurros antes de desmayarse.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;-Encontrá los Planos Maestros&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;¿Qué sería eso? ¿Por qué me habría dicho semejante cosa? ¿Quizás solo era producto del golpe y estaba delirando? Me puse a pensar detenidamente en esa misteriosa frase. “Los Planos Maestros”. Nunca en mi vida había escuchado nada sobre esos “planos”. Entonces, un destello, una revelación poderosa vino a mi mente y me acordé del barrilete. Todavía estaba en el árbol. ¿Podría tener algo que ver? Recordé la insistencia de Florencia en ir a buscarlo. Me puse terriblemente ansioso. Quería que la noche pasara rápidamente para ir a primera hora hacia el árbol. La aventura más impresionante, extraña y peligrosa que jamás había vivido estaba apenas comenzando. &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-7815198713744667498?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/7815198713744667498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=7815198713744667498&amp;isPopup=true' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7815198713744667498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/7815198713744667498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/05/capitulo-2-sin-florencia.html' title='Capítulo 2: Sin  Florencia'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMwTKuDLJI/AAAAAAAAABA/yKm0s4ziY8w/s72-c/arbol.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-1881103337918403281</id><published>2009-05-15T23:43:00.000-07:00</published><updated>2009-05-19T15:15:32.553-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 1: Vacaciones de Verano</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMvebTAplI/AAAAAAAAAA4/5dZPUeAk48o/s1600-h/barriletevolando.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 267px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMvebTAplI/AAAAAAAAAA4/5dZPUeAk48o/s400/barriletevolando.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337662183134242386" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;En este primer capítulo, transcripto íntegramente de su diario, mi papá (Julio) cuenta los trágicos hechos acontecidos durante el primer día de vacaciones de verano. Menciona a su banda de amigos, al Barrio (al cual describe como "mágico"), un misterioso barrilete cruzando el cielo y a Florencia, una amiga de la que confiesa haber estado completamente enamorado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En unos días va a empezar el otoño. Las clases ya empezaron, hace una semana. Sin embargo, en este momento necesito escribir sobre los emocionantes y terribles sucesos que viví durante el verano. Todo empezó el primer día de vacaciones. Ese nefasto día (uno de los peores de mi vida) prometía ser glorioso y el comienzo de grandes aventuras. Lo había estado esperando casi con desesperación ya que las últimas semanas de clase se estaban volviendo insoportables. Cuando al fin llegó fue como liberarse de una pesada carga. No podía creer que el 5to grado hubiese terminado y que solo me faltara un año para empezar la Secundaria. De todas formas, eso no me importaba en lo más mínimo. Lo que realmente me importaba al empezar ese primer día de vacaciones era que al fin iba a vivir mi primer verano en el Barrio. Ese mágico y extraño Barrio en el cual ya no vivo y que extraño demasiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había llegado al Barrio hacía menos de un año y desde el principio me impresionó su silencio, su inmensidad (es realmente enorme), sus misterios y sus miles de árboles. Pronto me hice de un grupito de amigos y cuando la escuela lo permitió, nos dedicamos a explorar y a vivir aventuras en el Barrio. Pisé casi todos los baldíos, conocí el Bosque (la plaza del Barrio), anduve por el Desierto, crucé el Río (una misteriosa corriente de agua que corre por la orilla de las calles y que ningún chico sabe dónde se origina), peleamos contra otras bandas, vi el Laberinto, las Colinas, la extraña y enorme Torre… En fin, conocí casi todos los rincones del Barrio. Pero los conocí superficialmente y por eso esperaba ansioso las vacaciones, porque en ese momento iba a tener todo el tiempo del mundo para explorar aún más y vivir más aventuras. Quería ser como uno de esos personajes de Emilio Salgari o como los héroes de las películas. Esperaba descargar toda mi energía y mi sed de aventura en ese misterioso e increíble Barrio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso había esperado tanto ese día. Día que empezó de manera inmejorable: no solo me reuní con mis 4 amigos de la Banda sino que también vino mi mejor amiga, Florencia. Hacía como dos meses que no podía verla fuera del colegio. Ahora al fin iba a poder experimentar una gran aventura de verano y estar todos los días con Flor. Podría verla en las calles, en los patios, al aire libre, lejos de la escuela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba enamorado de Florencia desde los primeros días de clase pero nunca había sido capaz de decirle nada al respecto. Me ponía como loco cuando me miraba, cuando me dedicaba alguna sonrisa y ni hablar si en algún momento podía llegar a rozar su mano. Pensaba todo el día en ella y me daba mucha ansiedad si no podía verla. No íbamos al mismo grado y eso era desesperante. Esperar al recreo para poder mirarla y quizás intercambiar algunas palabras (si no nos interrumpía alguna de sus aburridas amigas) me mataba pero valía la pena. Florencia era única. Al igual que a mi, le encantaban las aventuras, corría, saltaba tapias, trepaba árboles. Era pura energía ¿Cómo no me iba a enamorar? Hubiera dado cualquier cosa para que supiera lo que sentía por ella. Quisiera haber tenido el valor para decírselo pero nunca me animaba, siempre esperaba el momento preciso y por supuesto, ese momento nunca llegaba. Estúpidamente pensaba que el destino nos uniría en lugar de yo mismo hacer algo al respecto. De todas maneras, también había pensado que el verano sería un buen momento para decirle todo lo que sentía. En ese momento no podría haber imaginado como las cosas se echarían a perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estábamos los seis en mi patio, hablando con entusiasmo de todo lo que íbamos a hacer mientras preparábamos nuestras armas, o sea, nuestros palos, cuando un barrilete perdido apareció volando por el aire, a unos 100 metros de nosotros. No estaba muy alto y mientras iba perdiendo altura, se quedó enganchado en las ramas de un árbol. A mi me pareció una imagen pintoresca y poco más, pero Florencia dijo que había que ir a buscarlo. Al principio, ninguno le veía la gracia a su idea, incluso Ezequiel le dijo que no jodiera pero Florencia insistió. Dijo que sería una aventura trepar semejante árbol y que si no queríamos ir, iría ella sola. Acto seguido salió a la calle en busca del barrilete. Nos miramos con los chicos y nos dimos cuenta que no nos quedaba otra más que acompañarla. Damián se quejaba y sugirió que Flor debería irse a jugar con sus muñecas. A mi me resultaba muy extraña su insistencia con ese barrilete pero pensé que si lograba bajarlo podría sumar una buena cantidad de puntos para con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enseguida llegamos a la esquina donde estaba el árbol. Es un árbol enorme, como de 20 metros. Lombriz me preguntó &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;“¿Querés que suba?”&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt; pero le dije que no. Lombriz es extremadamente ágil, al ser tan flaco le resulta muy fácil hacer esa clase de proezas, pero yo quería llevarme el crédito. Empecé a trepar y vi que Florencia hacía lo mismo. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;“Dejá, Flor, yo lo traigo”&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt; le dije, pero ella siguió subiendo. No era nada fácil abrirse paso por entre las ramas pero, antes de que me diera cuenta, ya iba por más de la mitad. Florencia me alcanzó rápidamente. Su agilidad era sorprendente. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;“¿Una carrerita?”&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;, me dijo sonriendo cuando se puso a mi lado. Mi corazón se aceleró de emoción pero casi se me sale por la boca cuando vi como Flor desaparecía de mi vista y se iba para abajo. La rama donde pisaba se acababa de romper y Flor estaba cayendo. Se golpeó con varias ramas, se lastimó los brazos y las piernas y se estrelló de espaldas contra el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue terrible. Creí que había sido un sueño. Nunca había visto algo así, no parecía real. Florencia estaba consciente pero no se movía, ni gritaba, ni decía nada. Lombriz y Ezequiel salieron corriendo a buscar ayuda. Alexis se arrodilló junto a ella desesperado sin saber qué hacer. Damián, impactado, se tomaba la cabeza. Florencia había caído unos 10 o 15 metros y se había dado tan tremendo golpe que todavía me resuena en la cabeza el ruido que hizo su cuerpo al chocar contra el suelo. Bajé a toda velocidad y cuando toqué tierra noté que Florencia quería decirme algo. Apenas le salía la voz. Me agaché junto a ella, muy confundido y casi mareado y pude escuchar que me decía al oído: &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;“Julio… encontrá los Planos Maestros… encontralos”. &lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:trebuchet ms;font-size:100%;"  &gt;Apenas terminó de pronunciar esa frase, se desmayó.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-1881103337918403281?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/1881103337918403281/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=1881103337918403281&amp;isPopup=true' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/1881103337918403281'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/1881103337918403281'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/05/capitulo-1-vacaciones-de-verano.html' title='Capítulo 1: Vacaciones de Verano'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMvebTAplI/AAAAAAAAAA4/5dZPUeAk48o/s72-c/barriletevolando.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2297351945624095882.post-553582452977398180</id><published>2009-05-15T07:12:00.000-07:00</published><updated>2009-05-19T15:14:26.847-07:00</updated><title type='text'>Presentación</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMvNR8q99I/AAAAAAAAAAw/zXi2hxZjlFs/s1600-h/cuaderno.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 400px; height: 300px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMvNR8q99I/AAAAAAAAAAw/zXi2hxZjlFs/s400/cuaderno.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5337661888566851538" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Hola, mi nombre es Julieta Figueroa, tengo 19 años y estudio Periodismo. Presentarse es fácil, lo difícil va a ser explicar porqué abrí este blog y cuáles fueron las extrañas y misteriosas razones que me llevaron a hacerlo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Como para empezar tengo que decir que me fascina todo lo relacionado con la investigación. Me encanta redescubrir el pasado, encontrar cosas antiguas que hablen de sucesos que ocurrieron hace décadas, hablar con gente que tiene historias para contar. Pienso que no hay nada como una buena historia. Y si bien me considero una mejor lectora, ahora me toca a mí contar una historia. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Una historia oscura, enigmática y atrapante que tiene como protagonista a mi papá. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mi papá desapareció cuando yo tenía 5 años&lt;/span&gt;. No me acuerdo casi nada de él. Fui criada por mi mamá y mi abuela. Nunca nadie supo que fue de mi papá. No andaba en nada raro. Trabajaba y se llevaba bien con todo el mundo. Según mi mamá, llevaba una vida predecible y rutinaria. Y sin embargo, desapareció sin dejar rastros.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt; La policía lo buscó por todas partes, los medios cubrían todos los días cómo se desarrollaba el caso pero no se encontró NI UNA SOLA PISTA&lt;/span&gt;. Revisando recortes viejos de diarios y revistas veo que hasta un par de mentalistas se interesaron y ofrecieron sus servicios para saber qué le pasó a mi papá. Se elaboraron docenas de teorías y se dijeron miles de estupideces: que mi papá llevaba una doble vida y estaba metido en negocios sucios y lo hicieron desaparecer, que tenía una amante y se escapó con ella, que lo secuestraron extraterrestres, que era un espía de algún gobierno, que todo era un complot entre él y sus allegados, etc. Sólo les faltó decir que nunca existió y que era producto de la imaginación colectiva.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Prácticamente crecí sin padre y cuando le preguntaba a mi mamá cómo era él siempre se limitó a decir que era una buena persona y que vaya a saber Dios qué le pasó. Mi curiosidad nunca se conformó con eso y hace un mes me propuse averiguar todo lo que pudiera de él con la esperanza de saber porqué desapareció ¿Por qué tomé esta decisión? Bueno, todo empezó como un simple trabajo para la Facultad. Mi única motivación era investigar y contar una historia apasionante pero, a medida que me fui sumergiendo en este misterio, comprendí que también necesitaba conocer a mi papá, saber quién fue ese hombre que desapareció sin dejar rastros hace 14 años. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;En mi investigación, encontré mucho más de lo que esperaba. Me encontré con el pasado de mi papá, allá en donde todo empieza: la infancia.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Todavía no sé porqué desapareció ni en donde está pero poco a poco me voy acercando. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Lo que van a leer a continuación es un diario que escribió mi papá cuando tenía 12 años y narra una serie de extraños sucesos que vivió durante unas vacaciones de verano en su barrio. Encontré este viejo cuaderno en un baúl con pertenencias de mi papá que mis abuelos aún conservan.&lt;/span&gt; Además del diario también había un par de novelas clásicas de aventuras: La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson, Sandokán de Emilio Salgari y Un Capitán de 15 años de Julio Verne. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;No sé hasta qué punto lo que cuenta mi papá en su diario ocurrió en verdad y hasta qué punto hace uso de su desbordante imaginación influenciada por sus lecturas para transformar lo que escribe en una historia fantástica.&lt;/span&gt; Como sea, me he propuesto descubrirlo porque presiento que en esos sucesos vividos por mi papá cuando tenía 12 años está la clave para saber porqué desapareció.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Además de mis averiguaciones y teorías iré transcribiendo el diario de mi padre. Espero que quienes se interesen por esta investigación también puedan apreciar una historia increíble, extraña y fantástica que me ha cambiado la forma de ver la existencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Julieta Figueroa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Mayo de 2009&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2297351945624095882-553582452977398180?l=lossecretosdelbarrio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/feeds/553582452977398180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2297351945624095882&amp;postID=553582452977398180&amp;isPopup=true' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/553582452977398180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2297351945624095882/posts/default/553582452977398180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lossecretosdelbarrio.blogspot.com/2009/05/presentacion.html' title='Presentación'/><author><name>Julieta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12629989962973096378</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/Sg04wpCnd1I/AAAAAAAAAAM/txwNz7hak_4/S220/julieta.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_R-JHZVs7IoA/ShMvNR8q99I/AAAAAAAAAAw/zXi2hxZjlFs/s72-c/cuaderno.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry></feed>
